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20 feb 2019

ANTOLOGÍA SOLIDARIA «UN 4 DE FEBRERO»


   Hace aproximadamente un par de años, mi querida amiga y escritora Mayte Esteban comentó que la habían invitado a participar en un proyecto benéfico que por entonces comenzaba a gestarse. Sus organizadores con su máximo exponente, el escritor J.A.P. Vidal pretendían reunir a un grupo de escritores que aportaran un relato de su autoría, de temática y género libres. Cómo único requisito, hacer mención a una fecha: la del 4 de febrero. ¿Y por qué esta fecha? Porque los beneficios de lo que sería esa futura antología irían destinados a alguna fundación o asociación sin ánimo de lucro cuyo objetivo principal se centrara en la lucha contra el cáncer, en cualquiera de sus vertientes. Junto a esa invitación, también le llegó una petición, la de facilitar otros nombres de escritores a los que pudiera apetecerles la idea de participar. Y ella, junto al mío, sugirió el de dos compañeros más a quienes quiero y admiro: María José Moreno y Víctor Fernández Correas.

    Me vi así con una propuesta sobre el mantel: un relato relativamente corto por crear y la compañía de unos participantes que, literariamente hablando, eran más «grandes» y reconocidos que yo; a Mayte, María José y Víctor había que sumar otros como Roberto Martínez Guzman o Mónica Gutiérrez Artero, que ya estaban en lista y dispuestos a colaborar. Todo un reto y una responsabilidad. Porque había que estar a la altura de las circunstancias y de la calidad narrativa de quienes iban a formar parte de ese elenco de escritores «antológicos». 

   Pero es que lo mío son los relatos. Ellos son mis niños bonitos, mi debilidad, los que me trajeron a este mundo; podría decir que hasta se parecen a mi madre, porque ellos «me parieron» y arrojaron al mundillo literario. Y esto, unido a la causa que promovía esta iniciativa, pudo más que nada para que aceptara el reto.

   Busqué bolígrafo y papel y puse a funcionar la mente. Había que crear una historia bonita, completa, que provocara suspiros sin empalagar y, por supuesto, con mi sello personal. Y así nació No fue casualidad, un relato con un tema de fondo que me gustó tanto que me dejó con ganas de más. De mucho más. Pero no porque la historia quedara incompleta, sino porque en ella se podía profundizar, no solo enraizando la trama, sino en su poso de reflexión. Y así lo hice. Viendo que la antología, por dificultades técnicas ajenas a nuestra voluntad, retrasabae incluso cuestionabasu publicación final, quise utilizar este relato como «precuela» de lo que después sería Un café a las seis, mi siguiente novela, publicada en julio de 2017. 

   Y ahora vosotros os preguntaréis: «¿Entonces el relato y la novela son lo mismo?».

   Pues no, exactamente. Mi relato de esta antología es la esencia de la novela. El perfume de base. La versión concentrada de la historia de su protagonista. Pero la novela es mucho más. No son páginas sumadas injustificadamente, sino el resultado de una trama más completa, con añadidos que yo consideré necesarios para aportar una visión más amplia al tema de base que quería desarrollar, con detalles más precisos en la evolución de sus personajes y de su forma de ser y actuar, y con mayor número de reflexiones, no solo en relación al tema principal, sino a otros tantos relacionados con él que también era interesante tratar. Partiendo de un relato que a mí me parece precioso y en absoluto inacabado, nació la novela más corta, dulce y amable de las que he escrito hasta ahora .

   Pero volvamos a la antología. A la lista de escritores ya mencionados se fueron añadiendo algunos más, hasta completar los doce que finalmente hemos participado en ella, como Ana Bolox, Carmen Flordelís, Aránzazu Mantilla, Nieves Muñoz de Lucas o Aída del Pozo. Y también una prologuista (Amparo Lledó) y un ilustrador (Diego Bolox). Plumas muy distintas, pero igualmente buenas, con historias tan dispares que rompen la monotonía lectora provocándonos percepciones y emociones diferentes, dignas de disfrutar.

   Cuando, hace unos meses, la maquinaria volvió a ponerse en funcionamiento y supe que los beneficios obtenidos irían a parar a la Fundación Aladina, se me puso una sonrisa de oreja a oreja. Porque hablamos de niños y adolescentes, el colectivo más vulnerable, el que más nos necesita en todos los aspectos, el que más merece nuestra atención y nuestra dedicación junto a la tercera edad. Me alegró el resultado de nuestro trabajo y la ilusión que hemos puesto en la iniciativa. Y me siento orgullosa de haber podido aportar mi granito de arena a esta causa solidaria de esta forma tan bonita: a través de las letras y de la imaginación.

   Ahora solo falta que nos acompañéis. Que disfrutéis de ellas al tiempo que regaláis sonrisas. 
   Por ellos. Por los más peques.

    Enlace de compra: Un 4 de febrero.

  
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12 mar 2014

ALGO NUEVO ESTÁ AL LLEGAR.

  Tres años han pasado desde que mi primer trabajo viera la luz. Tres años desde mi aterrizaje en un mundo literario que desconocía completamente y cuyos entresijos me han resultado curiosos, interesantes, desconcertantes, motivadores y desalentadores a la vez, casi a partes iguales, diría yo. ¡Bendita ignorancia la de entonces, que me permitió aterrizar por estos lares con la intención de comerme un mundo cuyo bocado es demasiado grande para ser digerido como una quiere, pero que, por contra, me ha hecho disfrutar de una etapa que le ha dado un nuevo valor a mi vida, que la ha enriquecido a nivel cultural, literario y sobre todo personal como jamás lo esperé!

   Ahora soy más consciente que nunca de que esto es una carrera de fondo, y además intensa. Aquí no valen las medias tintas, las medias implicaciones, el querer y no poder. Para avanzar hay que poner toda la carne en el asador literario, hay que dar el máximo de uno mismo. La mediocridad de acción –más que literaria- y la soledad o la pretendida independencia te deja en la cuneta. Porque son demasiados corredores los que circulan por la misma vía exhibiendo no sólo sus facultades físicas trabajadas y, a veces, insuperables, sino también sus estrategias de carrera, que le permiten rentabilizar su esfuerzo al máximo para hacerlo lo más eficaz posible.

   Yo comencé mi andadura a pecho descubierto, con la honestidad por bandera y mi forma de ser y de escribir como herramientas para abrirme paso en este mundo, además de mi esfuerzo, de mi gran esfuerzo personal para absorberlo todo como una esponja y aprender sobre la marcha, sin mucho más bagaje por utilizar. Y así deseo seguir. Porque las muestras de cariño recibidas en este tiempo y las manos tendidas que me han dado la oportunidad de estrechar, y que han tirado de mí a través de sus palabras públicas con respecto a mis relatos cuando yo no era absolutamente nadie (sigo sin serlo), no tienen precio, valen para mí muchísimo más que cualquier éxito literario, que cualquier ranking de ventas en una plataforma de internet, y no quiero alterar el orden de mis prioridades. Tal vez sea porque, como siempre he dicho, nunca me consideré mujer de letras, lo soy de las emociones, de las relaciones humanas, de los sentimientos, de esa psique digna de estudio que nos obliga a reaccionar de formas distintas ante situaciones iguales, y que a mí me fascina observar, analizar, estudiar. Tal vez sea porque no aspiro a que la literatura reemplace a mi labor profesional actual, porque no deseo que su tiempo de dedicación se lo reste en demasía a mi familia y a otro tipo de placeres dignos de ser vividos. Tal vez sea porque valoro sobremanera el hecho de mantener la independencia y la libertad de escribir lo que quiera y como quiera, sin necesidad de tener que venderme a exigencias ajenas a mi propia voluntad, y eso me lo permite el no aspirar a alcanzar la cima a toda costa. Pero hay algo que ya no puedo negar, y es que, a pesar de todo, tengo a la escritura y a la literatura de ficción enganchadas en vena como forma de recrear todo lo que he dicho anteriormente, y aunque me asusta llamarlo adicción, sé que son fuertes y poderosas, y que tendré que darles rienda suelta aunque sea en privado si llega el día en que no pueda sacarlas a la luz, en que no me sea posible compartirlas con vosotros.

   ¡Estoy ilusionada, algo nuevo está al llegar! Pero tengo más miedo que nunca. Porque es un nuevo toro al que me enfrento y no todos se capean igual; porque la plaza es la misma, pero mi faena no. Aunque sé que al menos me invade la satisfacción de haberlo hecho lo mejor posible, lo mejor que sé, y de haber tenido muy presente el respeto que os tengo como lectores exigentes antes de decidir si ofrecéroslo o no. Y he decidido hacerlo.

   Vosotros me diréis. Yo estaré aquí para aceptar vuestra opinión con toda la humildad del mundo.

12 nov 2013

RELATO: "HAIYÁN: EL ÚLTIMO BÁRBARO".

  Aterrizo en mitad del caos. Mi cuerpo inicia un giro de trescientos sesenta grados de manera automática, como un periscopio programado para absorber las imágenes impactantes que rayan mi mente dejando en ella hondonadas y surcos de dolor que no se borrarán jamás, cicatrices de recuerdo de lo que la madre naturaleza es capaz de hacer cuando se enfada con nosotros más de lo habitual, aunque en éste, como en otros muchos casos, aplicando una injusticia propia de la sinrazón por cebarse con quienes menos abusan de sus dones a diario, con quienes resultan ser más débiles en su forma de vivir, de construir, de subsistir.
  Ahogo una exclamación de profundo pesar y me llevo los dedos a la boca aspirando aire para no llorar. Los contornos habituales de la ciudad se han evaporado por completo. Los altibajos marcados por los tejados de las viviendas, los árboles y las plantas se han unificado en un perfil único a ras de suelo: el del amasijo de escombros, maderas cuarteadas, troncos partidos y restos triturados de los enseres de quienes vivieron en ellas hasta hace unas cuantas horas. Y con el polvo sucio y denso pululando sobre ellos cual si fuera una nube de muerte, de venganza a saber por qué. Grupos de hombres, mujeres y niños vagan de un lado a otro, con los ojos vidriosos, testigos de la desolación, de una pesadilla en la que creen estar inmersos hasta el momento de despertar. Buscan desesperados lo que un día fue suyo, con el dolor reflejado en sus rostros, preguntándose a sí mismos cómo serán capaces de sobreponerse a la nada, que es lo único que ha quedado a su alrededor. Pero no se achican, no se amilanan como lo estoy haciendo yo. Suplican auxilio y se ponen en marcha con lo poco que pueden cargar en sus hombros o con las espaldas vacías, protegiendo a sus hijos una vez más ante el hambre y la necesidad que se avecina. Buscan a los heridos entre las montañas de destrucción apiladas a los lados de las carreteras, en los arcenes de los caminos que serpentean sin saber adónde llegan y no dudan en subirlos a las camillas fabricadas de forma arcaica con los restos de madera y telas encontradas entre las piedras. El cielo aún muestra su tristeza por no haber podido mantener alejado a Haiyán y sigue vestido de gris. La impotencia se clava en mis ojos. El silencio con el que se mueven me duele en el alma y me dicen que están curtidos por la adversidad constante que les ha tocado vivir de continuo. Su fortaleza, su afán de supervivencia y su perseverancia sin protestas despiertan mi asombro y mi admiración.
  Respiro aliviada cuando escucho la llegada de la primera ayuda humanitaria que paliará sus carencias alimenticias. Pero reacciono de nuevo y me hundo en un abismo profundo de pena, de desazón, porque sé que no habrá ayuda humanitaria suficiente que palie una barbarie natural de tal calibre; porque sé que transcurridos los primeros días de la violenta visita del tifón el mundo dejará de hablar de él y de sus víctimas inocentes, aunque sigan padeciendo los efectos devastadores de su paso durante unas cuantas décadas más; porque sé que el primer mundo seguirá manejando en exclusiva los hilos que le aportan ese poder económico que le hace dueños de los demás, sin permitir un reparto equitativo que prevea la construcción de una infraestructura lo suficientemente fuerte como para evitar que chabolas endebles vuelen por los aires al primer soplido, y que prevea la creación de un estado digno que brinde bienestar a sus ciudadanos cubriendo las necesidades básicas que el mundo industrializado ya no exige, porque está acostumbrado a tenerlo por defecto y no contempla la posibilidad de perderlo.
  Los muertos se apilan en el camino, no queda tiempo para atenderlos, no parecen merecer siquiera un último adiós. Y el corazón se me encoge. Es prioritario vivir, encontrar abrigo en cualquier sitio y algo de comida y agua para que el cuerpo aguante unas cuantas horas más. El futuro que yo contemplo largo se ha reducido aquí a la próxima caída del sol. Si sus pupilas negras son capaces de abrirse otra vez a la nueva luz del alba, entonces pensarán qué hacer, adónde ir. Si es que encuentran algún lugar.
  Miro el reloj. A esta misma hora, yo estaría tomando un café en mi mundo, retrepada en la silla bajo las caricias del sol y de una brisa suave que no osa dañar a nadie, observando la silueta esbelta de los edificios de hormigón, ladrillo y piedra aislados de la intemperie y de las inclemencias del tiempo; observando el deambular por carreteras asfaltadas de los vecinos que van y vuelven al trabajo, al supermercado de turno, o a pasear a sus hijos al parque con el bocata en una mano y el brick de zumo vitaminado en la otra, con su anorak mullido para resguardarlos del frío mientras juegan felices, al tiempo que las madres leen la última novedad literaria con un susurro de aves al fondo o con la algarabía aguda de otros niños de mejillas sonrosadas que nunca mancharon sus manos sino con el ocre del albero al hacer sus castillos de arena, completamente ajenas a las miserias que otros deben soportar con estoicismo y sumisión.
  Las imágenes proyectadas en mi tapiz de recuerdos contrastan con las que percibo ahora frente a mí, y que se convertirán en fotogramas repetidos durante un incontable número de días. Y entonces me pregunto por qué. Una y mil veces. Por qué.

5 nov 2013

MICROCUENTO: "LA JUSTICIA"




   Esperé a mi hermana en casa junto a su pequeño de cuatro años, con lágrimas de emoción en mi rostro. El veredicto de inocente la exculpaba de la acusación de aquel malnacido que un día tuvo por marido; denunciarla por abuso sexual hacia el pequeño para poder obtener su custodia me pareció deleznable. Al verla llegar, di un beso de despedida al niño y lo acerqué por fin al encuentro de su madre. Él la miró, bajó la vista y, temblándole las piernas, se orinó.  




   De todos es sabido que la dificultad de buen relato o de un buen cuento radica en contar una gran historia en poco espacio, pero con los detalles justos que nos permitan seguir el hilo de la misma, con la ambientación indispensable para encuadrar los hechos y con personajes lo suficientemente profundos como para empatizar con ellos y que cale hondo aquello que les pueda suceder a lo largo de las páginas escasas en que se desarrolla la acción. Y conseguir todo ello obliga a jugar hasta con el significado de los espacios en blanco, de lo que no se dice pero se da a entender o se hace intuir. Ni que decir tiene que esa dificultad aumenta de forma inversamente proporcional al espacio de que disponemos, con lo cual, crear un buen microrrelato con tan solo cien -o incluso menos- palabras ya es todo un reto. Y mucho más aún, contar un microcuento en el que la historia ha de ser completa, con final incluido. Porque eso significa que no podemos hacer uso de la imaginación del lector para que invente ese final y nos ahorre las palabras necesarias para escribirlo, como sí suele ocurrir con los microrrelatos abiertos. En el microcuento, las palabras que cierren la historia también han de salir de nuestra pluma. Y cada una de ellas cuenta. 
   Lo que más curioso me resulta de todo ello es la forma en que el lector dilata la historia tras leerla, la cantidad de detalles que añade y la información que suma al texto extraída de su lectura entre líneas, condicionada por la elección precisa de las palabras y por la composición de las frases empleadas por el autor en su narración. 


   No sé si yo con este microcuento habré conseguido tal objetivo, el de transmitir bastante más de lo que está escrito, el de construir en tu mente una historia mucho más amplia y rica en detalles de lo que expresan literalmente las únicas noventa palabras empleadas para contarlo. No sé si habré conseguido, además, que la historia revolotee por tu cabeza algún tiempo más del que has tardado en leerla, que te quedes pensando en ella mientras despegas la mirada de la pantalla y la posas en cualquier otro lugar ajeno. 

   Este es un simple ejercicio de habilidad narrativa. Uno más de tantos como se necesitan para aprender.

22 ago 2013

CUMPLEAÑOS FELIZ: UN CHEQUE REGALO PARA TI.

    Hoy es un día especial!!

  Hoy toca soplar las velas, apagar la lumbre nueva que se une a las que ya se subieron años atrás a bordo de la tarta y se resisten a bajar, a ceder ese espacio ganado a pulso día tras día a lo largo de cada año plagado de obligaciones cotidianas, vivencias novedosas, experiencias instructivas y momentos de deleite personal que han provocado más de una sonrisa, más de un momento feliz. Un vela nueva que sube marcada por una pérdida irreparable, pero deseosa de servir de puerta a la esperanza de que todo vaya por buen camino a partir de hoy, o al menos, a la esperanza de que sepa trotar por los senderos que se muestran ante mí sorteando los obstáculos lo mejor posible y en la mejor compañía.

    Lo habitual en estos casos es que sea la persona que cumple años quien reciba el regalito de quien la felicita. Pero yo quiero ser original. Yo quiero hacerlo al revés. Invitaros a vosotr@s sin recibir nada a cambio. Adentrarme en vuestra casa y no vosotr@s en la mía. Intentar por todos los medios que disfrutéis, que paséis un rato agradable, que os emocionéis, que os sorprendáis, que vuestra mente visite escenarios nuevos con experiencias cercanas. Pero no deseo hacerlo sola, sino en compañía de mis chicas... ¡Si nos dejáis!, por supuesto. ¡Si nos aceptáis!, por supuesto. ¡Si nos abrís los brazos sin compromiso alguno! 
   Hablo de Ellas, de las que También Viven día a día con fuerza y con entereza, como much@s de nosotr@s.

    ¿Os apetece darles la mano? Si es así, sólo tenéis que decírmelo. Sólo tenéis que dejarme un comentario en esta misma entrada anunciándome que sí, que estáis dispuest@s a abrirles las puertas de casa, y enviarme un mail a ellastambienviven@gmail.com con vuestro nombre o nick (el mismo que habéis utilizado en el comentario de la entrada) y vuestra dirección de correo electrónico, donde Amazon os hará llegar un cheque regalo promocional para que podáis descargaros gratuitamente a mis dieciséis niñas, las mismas que conviven bajo el título de "Ellas También Viven.Relatos de Mujer". 

    Estamos en agosto, un mal mes para conexiones a internet; las vacaciones priman sobre el resto de las aficiones. Por eso he pensado dejar abierta la posibilidad de apuntarse hasta el próximo miércoles a las 23'00 horas. Tengo diez cheques sobre la mesa, diez maletas preparadas para viajar. Vosotros decidís. Si terminado el plazo me sobra alguna, la guardaré para una próxima ocasión. Si nos hemos quedado cortas, las sortearemos, y que el destino les adjudique el rincón donde viajar.

  Os esperamos. Estaremos encantadas de que sopléis las velas con nosotras, pero sobre todo y ante todo, de haceros cómplices de algunos momentos cruciales de nuestras vidas. 

   Un beso!!


 

         Ellas También Viven: Dos añitos de vida


                                                          Ellas También Viven: Booktrailer
   

1 mar 2013

UN DIA MUY ESPECIAL: DOS AÑITOS.


   Hoy es un día muy especial para mí. Mis chicas cumplen dos años de vida desde que vieron la luz por primera vez, desde que llegaron a casa con sus maletas y me dijeron con timidez y un cierto desparpajo: "Ya estamos aquí, ahora dinos lo que piensas hacer con nosotras". Y no contesté, porque el miedo a abordar la calle con ellas de mi mano era tal, que el bloqueo mental y corporal me duró algo más de una semana hasta que comencé a reaccionar y a echarle valor al asunto, con el cartel de "novel" y de "novata" pegado a la frente y sin saber cómo valerme en este mundo literario del que no había conocido nada en absoluto hasta el momento. Sin mencionar el mundo virtual, bloguero o feisbukero del que estaba completamente pez.  

   Con la ignorancia bajo un brazo y la timidez bajo el otro, inicié el camino sola, con un ligero temblor parkinsoniano pegado a manos y piernas, pero firme y valiente, con la consigna constante de tenerlo todo perdido y de que, cualquier mínima bondad que me pudiera llegar, ya sería más de lo que en principio habría podido prever. Yo, mujer de ciencias puras, amante de la psicología humana teórica y práctica, observadora nata y reflexiva hasta la saciedad, jamás pensé que las letras llamarían a mi puerta algún día y que querrían acojerme además con halagos y piropos. Yo, que a pesar de haber estado escribiendo siempre  no he sido consciente hasta hace muy poco tiempo de que, según parece, juntaba las letras bien. Yo, que creía que coleccionar papeles repletos de tinta era tan solo una manía, y no un camino que se pudiera seguir para llegar hasta aquí.

   Han pasado muchas cosas a lo largo de estos dos años. Los que me habéis venido acompañando desde hace tiempo, ya conocéis de sobra el esfuerzo sobrehumano que me ha supuesto subir cada peldaño y, sobre todo y ante todo, la lucha encarnizada que desde un principio vengo manteniendo por adentrar el relato, en general, en un mundo literario en el que la novela es la reina por excelencia, por eliminar la imagen prejuiciosa que se tiene en torno a la mujer cuando ésta asume el protagonismo y cobra vida en el título de cualquier libro, por aniquilar el término feminismo que injustamente se le adjudica a esta obra, por hacer que se desvanezca la idea de que al hablar de féminas tan sólo podemos referirnos a su parte frívola y superficial que, aunque no dudo que tenga cabida en la vida real de muchas de nosotras, en absoluto se deja notar en el tipo de vivencias y experiencias que en él se relatan y que invitan a la reflexión y a la apertura de miras, a ensanchar nuestra mente, nuestra forma de pensar y el prisma a través del que analizamos las situaciones ajenas para no caer en el grave error de juzgarlas injustamente por no ser acordes con nuestro criterio personal. Y han sido muchas las veces en las que por todo esto, unido al hecho de no contar con un apoyo editorial convencional, con entendidos o eruditos en el mundo literario que me pudieran orientar por dónde y cómo debía seguir, con amigos escritores que pudieran asesorarme con su experiencia propia..., he sentido el impulso de tirar la toalla, recogerme de nuevo en casa y desprenderme del sudor acumulado por tanta batalla librada. Pero ahí estabais vosotros, conocidos y desconocidos, ensalzando estos relatos y encumbrándolos con laureles a través de vuestras múltiples reseñas, de vuestros comentarios efusivos dejados en blogs, y haciéndome llegar con el brillo en vuestros ojos, a través de intermediarios, lo que mis chicas y sus vivencias os habían hecho sentir. Y ése ha sido el reconstituyente diario, el acicate que me ha invitado a seguir luchando hasta ahora y peleando por que más gente pueda llegar a ellos, por que más gente pueda disfrutar de lo que yo, ingenuamente, pensé que era bastante más evidente en nuestro vivir diario de lo que ha resultado ser.

   Gracias a todos por empujarme con vuestro aliento, con vuestro granito de arena en forma de opinión, por alentar a más gente a que nos conozcan. Gracias de corazón, porque no os quepa la menor duda de que si no hubiera sido por vosotros, ni yo ni mis chicas habríamos podido llegar hasta aquí.

   Este vídeo va por ellas. Y por todos los que hasta ahora nos habéis querido acompañar. 
  
   Un besazo!!




25 sept 2012

ACLARÉMONOS!

  Cuando un cúmulo tan grande de reflexiones y de elementos que valorar se mezclan en la mente para poder extraer conclusiones válidas y coherentes, y decisiones tal vez complejas en torno a ellas, corremos el riesgo de no alcanzar a transmitirlas de manera fiel, quizas por el intento de resumir una explicación que de otra forma sería tediosa y excesivamente larga. Y me temo que algo así ha ocurrido a raíz de mi entrada de ayer "Un beso y hasta siempre".

  Han sido muchos los comentarios que ha generado y, para seros sinceros, pienso que no tendría por qué excederme en aclararlos, si no fuera porque algunos de ellos parten, y me temo que partirán, de personas a las que aprecio y con las que he compartido tiempo, esfuerzo o una dedicación común en este mundillo literario.

  Antes de nada, quiero daros las gracias por el apoyo que me habéis demostrado en estos momentos, por vuestras palabras de elogio hacia mi libro, mi persona y mi forma de escribir; reconozco que habéis conseguido emocionarme. Tal vez por ello me veo en la necesidad moral de hacer ciertas aclaraciones en torno a aquello que creo que no se ha entendido demasiado bien, o que yo no he sabido explicar como debiera, que también puede ser. 

Aclaremos:

  1º Yo siempre consideré esta experiencia, la de publicar el libro, como un proyecto, y como tal, he dado por hecho siempre que debía tener un principio, un desarrollo y un final, aunque nunca he sabido determinar el tiempo que me llevaría ese proceso. Pero el hecho de que un proyecto termine no significa que el producto que se ha originado a partir de él no se siga difundiendo, expandiendo y disfrutando por todo aquel que pueda mostrarse interesado, aunque nosotros ya no sigamos trabajando directamente en él. Dejar que mis niñas vuelen en solitario no significa que renuncie a ellas; dejar que mi libro se siga difundiendo solo no significa que reniegue de él, ni que lo catalogue de calidad escasa. Significa, simplemente, que he llegado a un punto muerto en el que siento que poco más me queda por hacer porque ya es de sobra conocido a nivel de internet, en la blogosfera literaria y en las redes sociales, que son las vías en las que he estado centrada en este último tiempo,  y ahora es a los lectores a quienes les toca mover pieza con plena libertad de elección. 

  De todos es sabido que la promoción y la publicidad que suele hacerse de un libro de cualquier editorial convencional nunca es eterna. Se incide en el prelanzamiento y en la campaña posterior de forma muy intensa, y en una distribución de miles de ejemplares a nivel nacional que acompañan la imagen difundida de esa obra por doquier. Y a partir de ahí se deja correr y la atención se centra en la obra de otro autor, tal vez. Tres meses de presencia pública dicen que es suficiente para saber si el libro funciona; pero claro, siempre y cuando se cuente con poderosas herramientas publicitarias, de promoción y de distribución que los autoeditados no tenemos. Nosotros necesitamos un margen mucho mayor, tal vez un par de años, el mismo par de años que yo he dedicado a difundir este libro.

  Las críticas excelentes que hasta ahora he recibido desde el mundo de la escritura, las reseñas excepcionales que siempre me han acompañado y la multitud de comentarios anónimos que me han ido llegando a raíz de la venta al completo de la primera edición me han dado la certeza absoluta de que la obra tiene una calidad literaria suficiente como para mantenerla en el mercado. Si no fuera éste el caso, no dudéis de que haría ya tiempo que no sería posible encontrar en libro en todas las librerías físicas en que está distribuído y en las numerosas plataformas y webs de internet en las que se puede adquirir tanto en papel como en formato digital. Pero tal vez sea hora de dejar que comience a funcionar realmente el "boca a boca", que si en una novela "convencional" es un efecto que arranca en relativamente poco tiempo, en obras como ésta, que no cuentan con la inversión habitual de una editorial convencional, será indudablemente algo más lento y dilatado en el tiempo. No estoy abandonando este libro, a estas niñas las he parido yo con todos los sudores y con toda la ilusión y me siento plenamente orgullosa de ellas y de lo que tienen que contar. Me halaga que se haya dicho de ellas que "han conseguido cambiarme la forma de ver la vida", que "han contribuído a cambiar la concepción que se tenía del género del relato", que "me han hecho reflexionar y valorar aspectos en los que no me había parado a pensar antes", que "han conseguido dejarme con la boca abierta con esos giros finales tan asombrosos", que "son historias que sin duda releeré unas cuantas veces, porque cada vez que lo hago descubro matices nuevos que no había visto antes"... Con estos comentarios a la espalda, que son una ínfima parte de los que me han hecho llegar, y el magno esfuerzo que he hecho hasta ahora para darlas a conocer, no puedo renegar de ellas, tan solo dejarlas volar, por mucho que me duela, y que esta segunda edición que está en curso siga avanzando a su propio ritmo, dándoles el tiempo necesario para que maduren, porque considero que tienen madera suficiente como valerse por sí mismas. Después de las reflexiones que ya expresé en mi entrada anterior, siento que mi labor con ellas ha terminado. Ahora tengo otros proyectos en mi vida que también pugnan por salir y que merecen mi plena y especial dedicación. Esto es un punto y aparte. No es un punto y final.

  2º Ha sido unánime la recomendación de no dejar de escribir y agradezco de corazón los halagos que en este sentido me habéis hecho llegar. No tengo esa intención. Bien es cierto que no me gusta plantearme retos a largo plazo, ni metas que no sabré si podré cumplir o no, pero siempre ha dejado abierta la puerta a la escritura como medio para seguir contando lo que fluye en mi cabeza a cada paso que doy. No sé si será en el blog donde siga plasmando mis impresiones, de momento necesito un tiempo para reordenar las ideas y centrarme en lo que viene a partir de ahora, por ello he preferido decir un "hasta luego" y no un "adiós". Como ya contesté a un comentario de una amiga en mi blog, si llega un momento en que el tumulto de cosas por contar me saturan de tal forma que no las puedo contener, tendré que reabrir las puertas de esta casa, aunque sea en solitario, y compartir con vosotros mis pequeños relatos, reflexiones o aquello otro que pugne por salir. 

  Y por último, quiero dejar claro que todo esto es fruto de una reflexión personal en la que han intervenido muchos elementos por valorar, pero que nada tienen que ver con los aspectos formales del libro ni con los profesionales que han intervenido en él. La elección de editorial fue complicada porque desconocía su labor en el mundo de la autoedición y su garantía de profesionalidad, pero he de decir que, una vez seleccionada, en ningún momento me he sentido engañada. Hubiera deseado los servicios propios de una editorial convencional a precio módico de autoedición, pero eso no era posible y así lo tuve claro desde el principio. He encontrado en todo momento el trabajo bien hecho que a priori me ofrecían, ni más ni menos, y me he sentido bien tratada a nivel personal. ¿Que hubiera necesitado mucho más? Por supuesto. Pero no ha habido malos entendidos, lo que me podían ofrecer lo tuve claro desde el principio y así ha sido. 

  No pretendo extenderme más. Daros de nuevo las gracias a todos por estar ahí, por comentarme lo que pensais y lo que sentís, por apoyarme y animarme de la forma en que lo habéis hecho. Es un regalo para mí tener vuestra estima y no llegar a pasar desapercibida por aquí. Y a la vez, os animo a todos mis compañeros de fatigas a actuar como sintáis que debéis hacerlo. Cada uno de nosotros es un mundo particular y cada cual debe analizar sus propias circunstancias y sopesar aquello que realmente le compensa. No a todos nos mueve lo mismo, no todos queremos llegar al mismo lugar ni disfrutar de iguales conquistas, por ello no debemos dejarnos influir en exceso a la hora de tomar nuestras propias decisiones, tan solo algún que otro consejo; pero la última palabra siempre la tendremos cada uno de nosotros y deberá estar en consonancia con nuestra forma de ser, de pensar y de sentir.

  Un besazo y hasta siempre!!

23 sept 2012

RESEÑA EN EL BLOG "TOMA MI MANO" DE MIREN E. PALACIOS


 
  Conocí personalmente a Miren E. Palacios en el primer encuentro de autores de la editorial Círculo Rojo celebrada el pasado mes de mayo en El Ejido (Almería), pero ya había tenido anteriormente la ocasión de oír hablar de ella y de seguir su trayectoria como autora del poemario Toma mi mano, que al fin he tenido la oportunidad de leer y que me ha parecido cargado de sensibilidad, plagado de grandes momentos en la vida de su autora y recreados con notable sentimiento.

  Hace unos días, además de darme la oportunidad de participar en una entrevista en La Universal Radio -en un compromiso muy loable por implicarse en la difusión cultural de obras de otros autores-, Miren publicó una reseña de mi libro en su blog Toma mi mano, en la que ensalza la figura del relato y expresa todo aquello que del libro le ha gustado y lo que sus protagonistas le han hecho sentir.  

  Quiero, desde aquí, darle las gracias por sus palabras, por su apoyo y por su ánimo, que me ha llegado en más de una ocasión a través de diferentes vías de comunicación, y le deseo todo el éxito del mundo en la difusión del poemario, así como del nuevo libro que acaba de publicar. ¡¡Muchísima suerte, Miren, y gracias por todo, de corazón!!

20 sept 2012

AUDIO DE LA ENTREVISTA EN UNIVERSAL RADIO

   Nos nos gustan las entrevistas formales, nosotros preferimos siempre mantener una charla distendida, entre amigos.


  Eso es lo que me dijeron y así es como me sentí, entre amigos, encantada de compartir con ellos mis impresiones personales que giran en torno al libro, que son muchas, y todas las reflexiones que me llevaron a escribirlo de una manera concreta, tanto en el fondo como en la forma. Este libro va más allá de ser una simple recopilación de relatos literarios, y eso es precisamente lo que intenté transmitir.


  Quiero agradecer a La Universal Radio, a Sol Tame, a Palomax, a Ina y a Miren Palacios el haberme acompañado y el haberme dado la oportunidad de llegar, a través de ellos, a mucha más gente con la que compartir mi aventura. Y por supuesto, muchísimas gracias a quienes estuvistéis tras la pantalla de vuestro ordenador escuchando lo que teníamos que decir. A todos los demás, a quienes tuvisteis intención de acompañarnos y no pudisteis hacerlo o a quienes deseéis acercaros ahora, a posteriori, a esta agradable charla entre amigos, os dejo el audio de la grabación que La Universal Radio ha habilitado en Ivoox, y os doy también las gracias de corazón por querer dedicarnos un poquito de vuestro tiempo.



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  Un beso para todos.

28 ago 2012

RESEÑA EN "EL UNIVERSO DE LOS LIBROS"



  No pretendo ser fantasiosa ni teatrera, sólo decir la verdad. Ayer, 27 de agosto, fue el primer día de este caluloroso verano en que tres o cuatro escalofríos me recorrieron el cuerpo sin que el artífice de tal hazaña fuera el aire acondicionado, que desde el mes de junio se convierte en aliado indispensable en nuestras vidas, sino la lectura de la crítica que Tatty hizo de este libro y que dejó plasmada en su blog El Universo de los libros para que todos sus seguidores y lectores habituales pudieran compartir con ella.

  Y una vez dicho esto, ¿por qué no continuar con las verdades?

   Ciertamente, tal y como ella dice, le ofrecí el libro hace ya bastantes meses preguntándole con franqueza -y exigiendole sinceridad- si le apetecería adentrarse en las vivencias de sus protagonistas, aun sabiendo que no era aficionada a la lectura de relatos. Pero es que me pueden las causas difíciles, porque vencerlas es la única forma de constatar y cerciorarme de la calidad de este libro, de la credibilidad de las historias que en él se cuentan, del realismo de sus personajes de ficción y de la forma en que tales experiencias están narradas y son capaces de despertar los sentimientos y emociones requeridas para que queden grabadas en la memoria o en el corazón, aunque solo sea por un instante. Y la opinión de Tatty como lectora me inspiraba confianza, y su poca simpatía por el género del relato... una buena barrera que saltar. Ella aceptó con la advertencia de que debía esperar pacientemente su turno, a lo que yo repliqué lo que siempre pienso, que no todo momento es bueno para leer cualquier libro, que hay que saber elegir en función del estado anímico, del tiempo de que se dispone y de la predisposición que se tiene en cada momento a adentrarse en temáticas más o menos profundas que requieran de mayor o menor concentración para sacar el máximo partido a la historia, por lo que prefería mil veces que lo dejara reposando en la estantería durante años a que lo leyera en el momento equivocado. De su mano, por fin, en este verano de piscina y sol mis niñas salieron a la calle, y volvieron de nuevo a su lugar de origen después de haberles contado todas sus vivencias ¡en una sola tarde! ¡¡Me eché a temblar!! Algo no cuadraba. O ellas habían hablado demasiado rápido dejándose matices en el tintero, o Tatty había empleado una atención selectiva que le había permitido escuchar de forma apresurada tan solo el meollo de la cuestión, obviando los detalles que adornan las narraciones. ¡¡Pues me equivoqué, señores!! Ni una cosa, ni la otra. Al igual que hay por ahí escritores magistrales, lectores de esta estirpe también los hay.

  ¡Chapeau, Tatty! Me quito el sombrero ante una reseña que no ha dejado un punto sin valorar, y en la que has sido capaz de plasmar, en profundidad, tus impresiones no solo en cuanto al fondo, sino también a la forma en toda su amplitud. Me sigo emocionando cuando se habla tan positivamente de este libro y, por extensión, de mí. Hay quien me dice que tengo que acostumbrarme a las buenas críticas, porque el libro lo merece, pero yo no sé si es que no puedo o, tal vez, que no quiero, porque las cosas se ven mucho más grandes y espléndidas cuando se miran siempre desde abajo, ¿verdad?

   Gracias por tus palabras, por tu tiempo y el esmero puesto en tu reseña, y gracias también a todos los que ya se han acercado a ellas y, con su reguero de comentarios entusiastas bajo esta reseña y otras muchas, me siguen levantando el ánimo.

   Os invito directamente a visitar El Universo de los Libros, donde podréis leer la crítica completa escrita por Tatty, porque son tantas las cosas buenas que se dicen de él, que yo no sabría lo que extraer para plasmarlo aquí :)


26 jun 2012

CHARLA CON MARGA (LIBROS, EXPOSICIONES, EXCURSIONES...)

   Su nombre es Margalida -Margaramon, en su blog-, pero no me encuentro cómoda llamándola así, es demasiado formal. Prefiero referirme a ella como "Marga".

   Hace unos tres meses, allá por el mes de marzo, publicó una reseña de Ellas también viven que me emocionó muchísimo, porque como ya dije entonces, hay reseñas formalmente buenas y reseñas que, además de serlo -como es el caso-, emanan directamente del corazón, y en la suya podían entreverse los sentimientos que había puesto al escribirla, transmitiendo a la perfección lo que el libro había sido capaz de evocarle. Y eso es muy de agradecer, por encima del mero formalismo literario, que parece ser lo que siempre se persigue. Desde entonces, no sólo no hemos perdido el contacto, sino que se ha intensificado hasta llegar a entablar una amistad entre nosotras que fluye sin esfuerzo, sin esquemas que seguir, con un pleno entendimiento en muchos aspectos de nuestra vida y de nuestra forma de sentir, y siendo lo suficientemente capaces y lo bastante maduras como para pasar del humor a la seriedad, del informalismo al respeto mutuo o de la crítica constructiva a la adulación por el trabajo ajeno. Tengo que confesar, aunque muchos de vosotros ya lo habréis notado, que no sólo he ganado una buena amiga, sino un apoyo incondicional en la blogosfera y fuera de ella y una defensora acérrima tanto de mi libro como de todo aquello que escribo y que publico por aquí, que no es poco.



   Hace algo más de un mes, tuve la suerte de conocerla personalmente en Córdoba, aprovechando un pequeño "desvío" voluntario y premeditado que quiso hacer en su viaje para darnos la oportunidad de poder charlar unas horas, en compañía de un almuerzo y a la par de un paseo bajo el sol de una tarde que resultó ser extremedamente calurosa. Y tuvimos ocasión de compartir muchas cosas, de dialogar de libros, de blogs, de este mundo literario con su entramado complicado pero atrayente, de nosotras a nivel personal, de nuestras inquietudes y, como no, de lo que contiene y a la vez envuelve al libro que nos unió, a ese conjunto de relatos que es la base de este blog y que tanto de positivo está aportando a mi vida. Parte de esa charla decidimos trasladarla a la pantalla para hacerla pública, por si alguien, por ahí detrás, estuviera interesado en conocernos un poquito más a fondo, en acompañarnos en nuestro intercambio de impresiones en torno a él. 

  Hace un par de días que Marga publicó esa charla en su blog Libros, exposiciones y excursiones... Según ella, "una entrevista personal y sincera", ¡pero es que es muy fácil sincerarse y profundizar en determinados aspectos personales cuando te abren los brazos de esa manera! Gracias, guapísima, por compartir conmigo parte de esta vivencia.

   Y gracias también a todos los que, desde dentro o desde fuera de la blogosfera, habéis aportado vuestro inestimable grano de arena para que yo llegue hasta aquí, con vuestras reseñas, con vuestros comentarios, con vuestro apoyo emocional. Gracias sobre todo a aquellos con quienes he compartido algo más que una crítica de mi libro, en algunos casos un simple intercambio de palabras de tú a tú, pero suficientes como para sentirme apoyada y hasta querida: Lourdes, Sarah, Kayena, Almu, Espe, Sandra, Al, Margari, La vieja encina, Cartafol, Mientraleo... y algunos otros que se me quedarán en el tintero por mi mala cabeza. Y, por supuesto, a quienes tengo a mi lado día a día, en casa y próximos a ella, con mayor merecimiento, si cabe, porque me están brindando su apoyo a pesar de los pesares.

¡Un placer haberos conocido y gracias por haber estado ahí!

23 jun 2012

ME HE VUELTO A ENAMORAR (Relato)


  
  Me he vuelto a enamorar. Han regresado las mariposas y ahora revolotean permanentemente a mi alrededor, provocándome un cosquilleo que me hace sonreír, que me ilumina los ojos, que me incita a caminar flotando en el aire y emanando una dulzura especial. No pensé que volvería a ocurrir. Observaba a las parejas de adolescentes dedicándose caricias efusivas y cruces de miradas embelesadas, y echaba de menos aquellas sensaciones excitantes provocadas por el primer amor, aquellas que se fueron diluyendo con el paso del tiempo hasta evaporarse, invirtiendo años en tratar de asimilar que la ausencia de pasión, de tierna dedicación mutua, de mimos sentidos y de deseo oculto se había instalado en el fondo de mi ser para no disfrutarlos más.  Elevé la vista entonces intentando descubrir qué sentían los de mi edad, los que, como yo, tenían una familia a la que no querían renunciar, un pasado demasiado extenso como para abandonarlo sin pesar y un miedo atenazante a verse solos ante un nuevo futuro incierto, y ello con la única intención de consolarme, de resignarme ante mi apatía y mi desilusión por entender que aquel mal de muchos no me hacía destacar por encima de los demás, que no era extraño mi sentimiento, que rayaba la normalidad.

   Pero un soplo de aire fresco entró en mi vida. Alguien ha vuelto a prender la llama que creía apagada y renegrida y me ha devuelto la ilusión. …Por levantarme cantando en la mañana, por recibir un beso de buenos días dulce como la miel, por compartir un abrazo sincero y envolvente, por recibir un piropo que me hace sentir especial, por tener alguien con quien charlar, con quien volver a compartir mis penas y mis alegrías, mis ilusiones y mis dudas, mis deseos y mis anhelos, por entregarme entera en cuerpo y alma para verlo sonreír, por atisbar en sus ojos ese brillo adolescente a pesar de su madurez; …la ilusión por recibir un mail inesperado diciéndome que me ama y que no me dejará escapar, por sentirme deseada y admirada, por un tiempo compartido en el que la soledad ya no tiene espacio ni será protagonista más. 

   Vuelvo a estar feliz, radiante, esperanzada e ilusionada. Algo bueno ha ocurrido en mi vida: mi marido me ha vuelto a reconquistar.

   ¿O he sido yo?

Mª del Pilar Muñoz Alamo - 2012




¿Os habéis sentido reconquistad@s alguna vez?

17 jun 2012

"ELLAS TAMBIÉN VIVEN": ¿FEMENINO O FEMINISTA?

   El controvertido tema del feminismo -que por otro lado, no debiera serlo- suele resurgir y mantenerse latente siempre que tenemos entre manos una novela o un relato que gira en torno al mundo de la mujer. Una de las preguntas que sigue siendo más común entre quienes han leído el título de este libro, pero no el libro, es por tanto si estamos ante literatura feminista. 

   Cuando, tras escribir los dos primeros relatos de cuantos componen este libro, decidí continuar escribiendo otros muchos en torno a la mujer, uno de mis objetivos claros era, por encima de todo, recrear las situaciones, vivencias y experiencias de estas mujeres tal y como se producen en la realidad, no como deberían de producirse de manera ideal, por lo que yo podía presuponer, sin temor a equivocarme,  que tarde o temprano terminaría planteando inevitablemente situaciones de desigualdad de género en algunos de estos relatos. Me encontré entonces en la tesitura de decidir si debía incluir en ellos una visión feminista de esa historia en el sentido de reivindicar lo que debería de haber sido y no fue, o bien, de recriminar, directa o indirectamente, la situación que de forma injusta se había producido. Pero decidí que no lo haría. Y ello, por dos razones fundamentales:

    1ª Porque el feminismo ha de concebirse como una actitud convencida hacia la mujer y su papel en la sociedad que la sitúen, en todos los niveles y estamentos, en una posición de igualdad de género. Sin embargo, es frecuente una concepción errónea del feminismo, entendiéndolo como una especie de movimiento social opuesto al machismo, es decir, como una defensa de la preponderancia o de la supremacía de la mujer sobre el hombre, lo cual produce un rechazo del término muy elevado en parte del género masculino y en ciertos sectores, también del género femenino. Cualquier mínima referencia en este libro que indujera a pensar que estábamos ante literatura feminista -bien o mal entendida-, sería suficiente para que muchos de ellos ni se acercaran a él, lo cual supondría para mí perder la oportunidad de mostrarles de primera mano (en algunos de los relatos) cómo estamos viviendo estas situaciones y experiencias las mujeres hoy en día. Hay un detalle que nos puede servir para ilustrar hasta qué punto algunos hombres aún siguen siendo reacios a adentrarse en temas relacionados con la mujer: muchos de ellos no se han planteado ni siquiera acercarse al libro al llevar por título: “Relatos de mujer”, sin darle la más mínima oportunidad de comprobar de lo que habla. Sólo cuando una fuente de confianza les ha informado que no son relatos feministas, algunos de ellos han accedido a leerlos.

    2º Porque pienso que el hecho de que los relatos no lleven implícita una visión feminista del mundo de la mujer, no significa que no puedan cumplir con la misión última de promover la igualdad de género, que es algo que todas nosotras -al menos- deberíamos perseguir. Yo soy de la opinión de que se puede conseguir un cambio mayor y más duradero en la actitud machista cuando éste no se induce de una forma agresiva, cuando no se presenta como la obligación de actuar de una determinada manera por imperativos ajenos en los que no se cree, sino promoviendo ese cambio de actitud desde el entendimiento y el convencimiento propio de quien lee, como producto de su propia reflexión en torno a una situación que nosotros le hemos mostrado con todo el realismo posible, y reflexionando también en torno a los sentimientos negativos de la protagonista que le hemos detallado minuciosamente y que en cierta forma podrían dar a entender que la situación es injusta, pero sin coartar en ningún momento la libertad del lector para que piense u opine como considere oportuno.
Ésta es la postura que he mantenido al escribir cada una de las páginas de este libro.  

    Aún así, ni que decir tiene que la igualdad que el feminismo propugna ha de perseguirse desde las diferencias individuales y a nivel de género que está claro que existen entre nosotros y que son, tal vez, la base fuerte de esta recopilación de relatos: nuestro pensamiento visceral ante determinadas situaciones, nuestra manera particular de procesar y organizar la información antes de actuar o de tomar una decisión, nuestra capacidad para distender conflictos, leyendo las emociones de quienes tenemos enfrente y empatizando con ellos; diferencias que no nos hacen ser mejores o peores, simplemente diferentes y que son la consecuencia de una clara interacción entre educación de género y biología. 

   Tal vez por ello, por ser cualitativamente diferentes a las de ellos, merecía la pena plasmarlas junto a cada una de esas vivencias intensas e imborrables. 



Y a ti, ¿el término "feminismo" también te produce rechazo?




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