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19 ene 2015

MES TEMÁTICO DEL AMOR en el blog LIBROS QUE HAY QUE LEER

   El mes de febrero es el mes del amor, San Valentín se encarga de hacer honor a ello celebrando su onomástica el día 14, sacando a la palestra un sentimiento tan bonito como espinoso a veces, que aunque puede latir dentro de nosotros de continuo, merece un reconocimiento especial como tantas otras cosas dignas de celebrar. Sí..., vale..., ya lo sé, que cualquier día es bueno para celebrarlo, para confesar tu amor a la persona que amas, para tener un detalle hacia ella que selle esa emoción tan intensa..., ¡que el Día de los enamorados es un invento de El Corte Inglés! :) Pero hay quienes desean rendirle un homenaje especial de forma unánime en un momento concreto y no es cuestión de negárselo, ¿verdad?

   ¡¡Bueno, que me disperso!! Que el amor y la lectura se pueden conjugar a la perfección. Y como yo este año quiero seguir en contacto con las letras y preveo que tendrá que ser leídas, pues además de a mi Reto semi genérico, me he apuntado al Mes temático del amor organizado por Laky en su blog "Libros que hay que leer", y que consiste en leer y reseñar tantas novelas de amor como se pueda durante ese período de tiempo, pero nadie mejor que ella para explicároslo con detalle (pincha en el enlace).

   A mí no creo que me dé tiempo a leer y reseñar muchas, con suerte serán una o dos (porque mi propia novela -que ya la he leído- no creo que me dejen reseñarla, jaja). Pero me servirá de incentivo para seguir leyendo a buen ritmo y, además, para acercarme a otras historias de amor distintas a la que yo cuento, porque nunca está de más valorar otras perspectivas y otros enfoques en temas tan amplios y tan complejos como este.

  Espero que os animéis. Va a ser bonito, sin duda!!

  Aquí iré relacionando las que consiga leer. ¿Cuántos numeritos pongo?

  3?...









20 oct 2014

SORTEO DE UN EJEMPLAR DE "¿A QUÉ LLAMAS TÚ AMOR?"

   ¿Quieres ganar un ejemplar de la novela?

   Laky, administradora del blog "Libros que hay que leer" ha tenido la gentileza de organizar el sorteo de un ejemplar de la novela, en el que podrás participar hasta el 7 de noviembre.

   Pincha aquí para ver las bases y dejar tu comentario de participación si te apetece.

   El ejemplar irá firmado y dedicado personalmente.
   ¡¡Suerte!!

4 may 2014

LECTURA CONJUNTA "LOS COLORES DE UNA VIDA GRIS".

   Tengo el inmenso placer de anunciaros que Laky, administradora del blog "Libros que hay que leer" y Lidia Casado, administradora del blog "Juntando más letras" han organizado una lectura conjunta de mi novela "LOS COLORES DE UNA VIDA GRIS". Sé que están inmersas en mil y un retos, con múltiples compromisos lectores a los que, sinceramente, no sé cómo son capaces de llegar, y aún así han tenido el detallazo de plantearme la posibilidad de organizarla para animaros, a much@s de vosotr@s, a acercaros a ella a lo largo del próximo mes y medio, tal vez dos. Ni que decir tengo que estoy tremendamente ilusionada y que esto no hace sino aumentar el respeto, la admiración y el cariño que siento hacia ellas y que ya viene desde la etapa de mis Relatos de Mujer. 

   Con la organización de esta lectura conjunta, se abre una nueva puerta para mí, la de los comentarios, la de las reseñas, la de las críticas constructivas que me van a permitir tomar aún más el pulso a las opiniones lectoras gracias a todo@s los que se decidan a participar. Hasta ahora he de reconocer que el balance de su primer mes de vida no puede ser más positivo: ha permanecido desde el primer día en el Top 100 de Amazon, superando todas mis expectativas con esta fenomenal acogida; pero por encima de los números están las palabras, las que he venido recibiendo de vuelta de aquellos que ya la han leído, incluso que la han devorado, podría decir, palabras vertidas en Amazon y en comentarios públicos y privados transmitidos a través face. Mi satisfacción es inmensa, porque no me canso de repetir que lo prioritario para mí es que la novela guste, sin más, y hasta ahora lo he venido consiguiendo (cruzaré los dedos porque las estadísticas no inviertan la tendencia marcada hasta ahora). 

   Hace unos días reflexionaba en voz alta, como tantas otras veces y volcaba en mi muro un pensamiento, o un deseo, mejor dicho: gozar de la posibilidad de poder dialogar con los lectores en torno a la novela, a sus personajes, a su trama, a los entresijos de la historia..., debatir sobre ella escuchando las consideraciones de unos y otros, que estoy convencida de que aportarían datos y repararían en detalles en los que ni yo misma me había fijado, y a la vez satisfacer la curiosidad de estos contestando a aquellas cuestiones que quisieran plantearme, porque ya sabemos que la lectura de una novela suele suscitar preguntas que van más allá de la ficción, pasando al plano de la realidad, al proceso de escritura, a la creación de los personajes, a los escenarios... Y todo ello voy a tener la oportunidad de hacerlo gracias al grupo de lectura que he creado en Facebook para que todos aquellos que lo deseéis podáis comentar -DESDE YA- cualquier aspecto de la novela en cualquier momento, no solo conmigo, sino con quienes le estén leyendo en ese momento o incluso la hayan leído ya. Creo que ésta es una forma de recobrar el verdadero sentido de lo que supone hacer una lectura conjunta, que no es otro que el de tener una puesta en común de lo que se lee para contrastar opiniones, percepciones, emociones suscitadas por la historia para hacer su lectura aún más enriquecedora si cabe. 

   Todos los detalles para participar los tenéis en cualquiera de los dos blogs, de los que os pongo enlace, donde además podréis apuntaros en cualquier momento a partir de este domingo día 4 de mayo. 

   Desde aquí os animo a acompañarnos en esta iniciativa que espero que disfrutemos al máximo. 

   Gracias por estar ahí y por vuestro apoyo en esta aventura literaria. 

   Hablamos.

   Un beso!!







13 mar 2013

LA CANCION DE NORA y reflexiones varias.


   Cuando decidí apuntarme a la Quincena erótico-festiva de Laky lo hice por un simple arrebato momentáneo, de esos que siempre he tenido, pero por los que últimamente parezco dejarme llevar sin tantos remilgos ni reflexión alguna. Aunque tal vez fuera también porque, en el fondo, me alegró ver que por fin comenzamos a dejar el rubor a un lado para hacer alarde de esa imagen de mujer moderna, actual y liberada de la que tanto presumimos, pero que, para ciertas cosas, aún anda un poquito lejos de aflorar del todo. Y si me refiero expresamente a las mujeres es porque los hombres, en ese sentido, ya perdieron el rubor y la vergüenza hace mucho tiempo, para bien de ellos. Lo que me resulta un poquito lamentable es que esta especie de "revolución" haya tenido que venir de la mano del famoso Sr. Grey (Trilogía "50 sombras de Grey" -por si alguien de otro planeta nos visita y no conoce a este señor-), que haya tenido que ser él precisamente quien nos saque a torear sin miedo cuando ya había multitud de personajes envueltos en infinidad de novelas de corte erótico esperando ser leídas y deseando encontrar un hueco en nuestras estanterías, sin que pudieran llegar hasta ellas, en algunos casos, por no ser un género de nuestro gusto, pero en otros muchos -estoy segura- porque no nos atrevíamos a pasearnos por la sección de literatura erótica de unos grandes almacenes ojeando libros y pasando páginas para acabar acercándonos a la caja y acometer el trance de comprarlo bajo la mirada de la clienta de al lado, simple y llanamente. Y si no, decidme si alguna de vosotras no ha leído alguna vez una novela de este tipo forrada en papel opaco para no desvelar su título ni la imagen de portada, ¿cierto? Y no me digáis tampoco que no había literatura erótica pensada para mujeres, con una historia bien desarrollada y con un lenguaje no tan burdo, soez y pornográfico, porque ahí estaba, por ejemplo, "Las edades de Lulú", y estoy por apostar que más de una no se ha atrevido a leerla hasta ahora.

   A continuación llegó la segunda parte, elegir un título para después reseñarlo en el plazo establecido. Además de recibir unas cuantas recomendaciones de quienes son amantes y entendidos de la novela erótica desde siempre, también me preocupé de darme una vueltecita por la blogosfera y por las webs literarias para ver qué títulos han proliferado a raíz de este boom al que ahora parecen haberse apuntado escritores y editoriales por doquier, con el fin de aprovechar el tirón comercial que este género  parece tener actualmente, al igual que los vampiros ya hicieron su agosto tiempo atrás. Y me anduve con mucho tiento,  porque temía que de nuevo el Sr. Grey pudiera haber creado escuela y que el pack indivisible romanticismo absoluto - sumisión femenina fuera casi, casi, la única combinación erótica digna de contar con el beneplácito de las lectoras. Es cierto, a la mayoría de las mujeres les gusta que las seduzcan, que las protejan, sentirse -de vez en cuando- en los brazos de un "tipo duro" y, tal vez, en sus fantasias sexuales, ser sometidas por el galan de turno como un rasgo inherente a esa masculinidad que nos puede resultar inevitablemente atractiva. Pero de ahí a pasarnos la vida esposadas, maniatadas, cegadas por pañuelos y artilugios varios y obligadas a ejercer una sumisión total sin posibilidad de réplica ni de invertir los papeles cuando nos plazca, va un abismo. Y como ya sabemos por experiencia que cuando se encuentra una fórmula que funciona se explota hasta dejar el pozo seco y hasta desértico, temía toparme de nuevo con este tipo de historia aderezada por todos los elementos ideales que la convierten automáticamente en bestsellers tras un estudio exhaustivo de la psicología femenina.

   Cuando estaba a punto de hacerme con una recomendación "culta" para leer, una conocida se cruzó en mi camino ofreciéndome la novela de Erika Lust, La canción de Nora. Entonces salté como un resorte y pregunté: "¿Es de sado-masoquismo?". "No". "¿Va de BDSM?" "No". "¿La mujer es sumisa?" "Noooooo". "Entonces me lo quedo." Y tengo que reconocer que he acertado en mi elección, no porque me haya gustado expresamente, sino porque me ha sorprendido que su planteamiento argumental se saliera de los cánones habituales en la literatura erótica actual y, digamos que, comercial, aunque yo no sabría realmente si catalogar a esta novela como erótica, y luego explicaré por qué.

   Esta es la sinopsis que aparece en la contraportada del libro:

Nora tiene veinticuatro años, mucho carácter y arrojo, más sentido del humor y, sobre todo, unas ganas infinitas de disfrutar de lo que la vida le pone por delante.


Durante los inicios de su carrera en el cine en la Barcelona más cool, se debatirá entre dos hombres muy diferentes: Xavier, un joven productor ambicioso y sofisticado, y Matías, un creativo apasionado, atractivo y misterioso.


   La fórmula que Erica Lust utiliza en esta novela huye de los elementos típicos que se dan cita en la mayoría de las novelas eróticas que ahora están en boga, y que a mí personalmente me da la impresión de estar escritas con las miras puestas casi exclusivamente en el público femenino, en las que aparece, casi de forma genérica, una relación estrecha entre hombre y mujer con una mayor o menor confluencia de sentimientos mutuos que transcienden a su vida sexual. La historia que su autora nos cuenta está basada en la vida cotidiana de Nora -sueca de origen- durante su estancia en Barcelona, en la que confluye un esfuerzo continuo por buscar trabajo y desarrollar su labor profesional en el mundo del cine, y su manera particular de vivir la vida y de relacionarse con el sexo opuesto. La relación de pareja que habitualmente suele asociarse a las relaciones sexuales no está presente de forma estricta en este caso. Nos encontramos ante una imagen, a mi modo de entender, que comienza a ser más acorde con la realidad de la juventud actual -a la que Nora pertenece-, una juventud bastante más despreocupada y que evita el compromiso en grado sumo para dar rienda suelta a los instintos de la carne, dejándose llevar por los placeres sexuales que reportan las relaciones esporádicas de un solo día a las que no se sabe, a priori, si seguirán algunas más. A pesar de debatirse entre la afectividad que le reporta Xavier y la pasión algo más desenfrenada que le despierta Matías, Nora mantiene una libertad plena para disfrutar de todo lo que pueda cruzarse en su camino sentirse atada, porque ésa es su manera de entender la vida.

   Y si el planteamiento de la relación sexual que mantiene la protagonista difiere de lo habitual, también lo hace la estructura argumental de la novela, y eso es precisamente lo que más me ha sorprendido. No existe una trama trabada ni elaborada, no existe el típico planteamiento-desarrollo-desenlace que suele ser típico en una novela, no hay aparentemente un final buscado ni una razón de ser en los hechos que acontecen. En esta novela se cuenta lo que ocurre en la vida de Nora durante unos años determinados de su vida, sin más pretensión que la de mostrar su manera de vivir, de enfrentarse al mundo tal y como lo conocemos, de relacionarse con su familia de una manera incluso entrañable, de pelear por un futuro relativamente estable y de disfrutar de la música, de los bares de copas, de las relaciones amistosas en todas sus vertientes y del sexo de la forma y manera en que se presente: pasional, desbocado, superficial, sentimental y hasta como herramienta de desahogo y liberador de tensiones utilizada en solitario. No hay ninguna intención de mitificar el sexo, de describir ensoñaciones románticas maravillosas, de crear personajes idílicos o fantasiosos que queden grabados en nuestra mente al terminar el libro, preguntándonos una y otra vez dónde están porque yo no los encuentro. Erika Lust nos muestra una imagen más real de lo que pensamos de la manera en que muchos jóvenes comienzan a entender la vida actualmente y lo hace con un lenguaje desenfadado, sin utilizar un estilo narrativo depurado, sino muy cercano y ocurrente. En algunos pasajes me ha recordado el estilo narrativo de Brenda Lewis en Nunca volveremos a ser las mismas.

   Sin embargo, y a pesar de lo que he venido comentando anteriormente, hay algo en esta novela que me hace dudar de su catalogación de "erótica"; creo que yo no la entiendo como tal. He buscado la definición de erotismo para confirmar lo que yo tenía entendido por este término, y esto es lo que he encontrado:

    1. Amor sensual, sexualidad.
    2. Cualidad de lo erótico, de lo que provoca excitación sexual.
    3. Expresión o descripción artística del amor físico.

    En tal sentido, tengo que decir que además de que las escenas de sexo no son en absoluto numerosas, la forma de presentarlas me ha parecido que más que estar narradas de una forma novelada, están descritas de manera explícita como si se tratara de un guión cinematográfico que hay que seguir. En la mayoría de los casos no me han parecido sensuales, el estilo narrativo que plasma la escenificación no me ha parecido ni remotamente cercano a lo artístico -aunque he de decir que tampoco hace uso de un lenguaje soez que nos produzca repulsa, ni en ellas se describen prácticas por las que vayamos a escandalizarnos en absoluto, a pesar del detalle con que están descritas-. Y el hecho de que no exista un preámbulo narrativo mínimo que vaya calentando motores hasta acercarnos al momento "acto sexual", unido a la forma directa, clara y explícita de contar la escena, tampoco invita en exceso a la excitación; conmigo, al menos, no lo ha conseguido. Y al género masculino (que no necesita preámbulos y que suele ser amante de ir al grano) me temo que le parecerán escenas un tanto light como para conseguir el mismo propósito.

   A pesar de todo lo que he dicho y aunque parezca que no me ha gustado, tengo que romper una lanza en favor de la novela por su originalidad, por tratar de mezclar una trama desenfadada, ágil y entretenida con pasajes de sexo explícito recreados en mayor medida y con más detalle que el resto de las escenas de la novela, por huir de los tópicos actuales en literatura erótica, por desmitificar las relaciones sexuales tal y como las presentan muchas novelas románticas subidas de tono y por mostrar una imagen de la mujer liberada, dueña de su cuerpo, de sus sentimientos y de elegir aquello que quiere sentir y con quien, sin complejo y sin temor a mantenerse alejada de relaciones amorosas o a comprometerse en ellas si el corazón, finalmente, se lo acaba pidiendo.


23 feb 2013

QUINCENA ERÓTICO-FESTIVA: ME APUNTO.


“Abrí la puerta del baño envuelta en una nube de vaho que me hizo resurgir de ella como una esfinge sinuosa, sofocada por el calor extremo del agua que minutos antes había besado mi cuerpo, cada centímetro de mi piel que ahora lucía tersa, aterciopelada y suave, impregnada por entero de aquella esencia a miel y almendras de aroma cautivador y sabor dulce. Tardé un instante en acomodarme a la penumbra salpicada por la tenue luz de las velas dispuestas por el dormitorio y a la melodía suave que incitaba a mis sentidos a dejarse llevar. Una silueta masculina de torso desnudo se aproximó a mí lentamente, en silencio, esbozando una sensual sonrisa de labios carnosos mostrando deseo. Noté sus manos abriéndose paso por la abertura de mi albornoz, ensanchándola al tiempo que recorría con sus manos mi cintura atrayéndome hacia él. Mi pelo mojado dejó escapar algunas tímidas gotas de agua que recorrieron mis hombros hasta llegar a mis senos, donde iniciaron un suave descenso bordeando sus curvas pronunciadas y sensuales. Él clavó sus ojos en ellas, secándolas con las yemas de los dedos para besar después las huellas de humedad que habían dejado a su paso y que ahora se incrementaban al contacto con sus labios, con su boca, con su lengua excitada incapaz de detenerse. Un gemido efímero y apasionado huyó de mí para confundirse con las notas musicales dispersas en el ambiente, como preámbulo de lo que prometía ser una noche de sumo placer.”


  No, éste no es ningún párrafo extraído de la novela que estoy leyendo, tan sólo es un párrafo inventado en el momento de publicar esta entrada y con el que quiero rendir homenaje a la Quincena Erótico-festiva con la que Laky (Libros que hay que leer) nos reta en su blog y a la que, aún no sé bien por qué, he decidido apuntarme. 
   No suelo hacer reseñas en este blog de los libros que leo, pero hoy me he levantado con el paso cambiado y he pensado que es bueno dejarse llevar por impulsos de vez en cuando, disfrutarlos y experimentar sus efectos. Porque de ellos también se aprende y como ése es precisamente uno de mis objetivos en la vida, pues allá voy, a leer una novela de género erótico (que no es la primera, ni será la última) y a dar después mis impresiones de lo que a nivel personal me ha parecido
   Aún no sé cuál elegir. Después de haber abordado al Sr. Grey y haber salido un poquito escaldada con su lectura -que no me gustó nada-, intentaré tener cuidado con mi elección, porque si a algún género hay que pedirle tacto, elegancia y calidad narrativa es precisamente a éste. Siempre he sido de la opinión de que se puede decir y contar absolutamente todo, pero con sumo esmero y meticulosidad en cuanto a la forma en que se dice o en que se cuenta, porque de ahí surgirán las mejores o peores consecuencias que puedan sobrevevenir después. 
   Aún estáis a tiempo de apuntaros, arriba os he dejado el enlace. Será bueno leer después las críticas variadas de novelas diferentes que nos puedan abrir el campo a lecturas de calidad, alejadas, en la medida de lo posible, de lo burdo, lo zafio o lo chabacano, y de historias que, en el fondo, nada tienen de interés. 


Reseña:
La canción de Nora de Erika Lust.

 
    

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