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4 abr 2017

EL LIBRO VIAJERO VUELVE A CASA.


   Hace un par de años, allá por mayo de 2015, y a través de la experiencia de una amiga escritora, supe de la iniciativa de «El libro viajero» que ya habían puesto en marcha, en más de una ocasión, en un grupo de Facebook llamado «Algo más que lecturas» y administrado por Fany Bm. Para quien no sepa en qué consiste tal iniciativa, explicaré -de forma resumida- que un escritor/a pone un ejemplar de su novela a disposición de la administradora del grupo para que todo aquel que desee leerla pueda hacerlo siguiendo una especie de cadena en la que cada uno de los participantes va remitiendo el ejemplar, tras haberlo leído, al siguiente participante de la lista, hasta que el último de ellos la devuelve nuevamente a las manos de su autor/a. Pero con un detalle que hace de este proceso algo muy especial: cada uno de los lectores deja impreso su comentario en el ejemplar para que su autor/a reciba, también de vuelta, las impresiones que la novela ha suscitado en quienes la han leído. Me pareció una idea tan bonita que quise participar; por recabar esas impresiones, por compartir una historia parida con esfuerzo, trabajo e ilusión y porque me parecía un tanto mágico que un libro estuviera danzando por la geografía española un tiempo indeterminado para terminar volviendo a casa con más de una decena de experiencias adosadas a sus páginas. Y cuando lo propuse, Fany me dijo que sí (vaya desde aquí mi agradecimiento por haberme permitido disfrutar de una vivencia literaria más). 

   Hoy ha llegado a casa, con las huellas de sus lecturas en él y con catorce impresiones inmortalizadas en sus primeras páginas, entre cuyas letras, palabras y frases pueden entreverse sensaciones, sentimientos y más de una emoción que me encanta no haberme perdido. Porque cuando una historia nace, corresponde a los lectores darles vida, y no hay nada más bonito que observar cómo crece arropada por la buena acogida de quienes la han tenido entre sus manos. 

   Cuando decidí escribir «¿A qué llamas tu amor?» y contar la historia de Jana, era muy consciente de estar creando una novela destinada a romper moldes, una novela intimista -de corte erótico- alejada del patrón habitual en este tipo de obras, por cuanto que no encumbra, a través del sexo, la relación romántico-pasional entre sus protagonistas (como ya es habitual en la mayoría de las novelas publicadas en estos últimos años dentro del género), sino que, por el contrario, viene a poner en tela de juicio esa relación e incluso al amor, tal y como este parece entenderse cada vez más. Era muy consciente de estar creando una novela que pudiera no tener los adeptos deseados por cuanto que huye de convencionalismos, estereotipos y tópicos de ficción para pasar a llamar a las cosas por su nombre, para hablar de realidades a través de una historia profunda y para bucear en la naturaleza y en la esencia del amor y de las relaciones de pareja por encima de ese montaje ficcional y utópico tan extendido. Porque puede ser AMOR lo que no lo parece; y no serlo aquello que creemos que SÍ lo es. 

   Quizás por eso he sentido un pequeño temor al recibir la novela de vuelta. No por el hecho de que no hubiera gustado, sino porque era mi máxima transmitir ese trasfondo que da sustento a la novela, que pone el sexo a merced de la historia y del mensaje que en ella se esconde. Y hacerlo, además, con la mayor elegancia posible.
   
    Pero se ha disipado el temor nada más verla. Debo decir que me he sentido plenamente satisfecha al leer las impresiones de esas primeras páginas, porque he podido apreciar que las lectoras no se han quedado en la superficie, sino que han buceado en la historia para captar su esencia.

«... me has hecho pensar en cosas que doy por hechas y es que la vida, a pesar de la rutina, nunca deja de dar sorpresas.»

 «Recién terminado y con lágrimas en los ojos, no me queda más que decir que en estas páginas hay mucho más que las palabras escritas.»

«Me ha encantado la historia de Jana, el mimo con el que está escrita y la novedosa forma de tratar una novela erótica.»

«...escrita con una elegancia exquisita.»

«No solo sexo y pasión. Hay mucho más en estas páginas.»

«...me ha enseñado que hay varias formas de vivir el amor...»

   Esta es solo una pequeña muestra de esas impresiones, un extracto de algunas de ellas. No pongo los nombres de quienes las suscriben porque no deseo menospreciar a nadie, TODAS merecen la pena.

   Gracias, M. Loreto, Nùria, Sara D.P., Brigit, Elisa Mira, Mary Tamayo, Maryam, Mari Benito, Arancha M., Arantxuki, Enma, Fany, Ana y Eva por haber vivido esta historia. 

   Hasta siempre. 
 
 

15 feb 2015

CRÓNICA DE UNA PRESENTACIÓN: MONTILLA.


Viernes, 13 de febrero de 2015 es la fecha que marca un encuentro entrañable, acogedor, rodeada de amigos con los que fue muy agradable compartir impresiones en torno al amor, a las relaciones de pareja, al erotismo, a los aspectos puramente literarios que subyacen en cada historia ficticia que, en algunos casos como este, bien podría ser la historia real de muchos de quienes la leen. Y por su supuesto, en torno a la novela y a lo que esconde. 


    Aprendo algo de cada encuentro, de cada cita. Porque una presentación no debe ser unícamente un monólogo en el que el autor exponga las razones que le llevaron a escribir su historia, cómo se le ocurrió, cómo la trasladó al papel o qué aspiraba a transmitir con ella; también es una oportunidad única para recabar la opinión sincera de quienes ya la han leído, sus impresiones o sus conclusiones personales, porque queda claro que te enriquece y te ayuda a sopesar si aquello que pretendías plasmar y transmitir mediante letras ha llegado tal cual hasta quien las lee.
 

   Me siento orgullosa de esta novela, aunque pueda sonar a falta de modestia. Y lo siento así porque mis miedos personales de escribir algo que solo transmitiera los aspectos románticos, físicos o sexuales de una relación entre los protagonistas se han disipado por completo. Cuando me hablan de ella, califican su erotismo como sugerente, intenso, detallado pero muy elegante. Pero sobre todo -y es lo que más me llena- me resaltan la profundidad psicológica desplegada por la historia con respecto a los temas de fondo -expuesta desde ambas perspectivas, masculina y femenina-, la construcción de los personajes y la capacidad para despertar la reflexión con respecto al amor y a la pareja, hasta el punto de incitarlos a sacar su propia vida a la palestra para extrapolar a ella lo que previamente se ha leído y comparar. Incluso alaban esas notas de humor desplegadas por las páginas que siempre vienen bien para restarle un poco de peso o densidad a la historia. El viernes se produjo ese feedback tan importante para un autor, ese intercambio de impresiones que me permitió escuchar todo esto impulsándome -anímicamente hablando- a seguir escribiendo. Y charlamos de mucho más: de las "sombras de Grey" (inevitable siendo la fecha que era) y de los secretos de su exitazo comercial, de la importancia de una buena  promoción y, sobre todo, de una buena distribución de la obra para que sea leída -porque es evidente que resulta insuficiente limitarse a escribir una buena historia-, de las demandas y de las modas literarias, de las diferencias que pueda haber entre mi novela y lo que de forma mayoritaria se viene publicando últimamente dentro del género romántico-erótico, de lo acertado o no de catalogar a "A qué llamas tú amor?" como novela erótica cuando el peso del intimismo y de la "realidad social" que muestra y transmite desplaza al sexo a un segundo plano..., de las diferencias entre "querer" y "amar", de la posibilidad real de amar a dos personas a la vez, de la empatía, la tolerancia y la comprensión mutua como soporte básico para sustentar el amor que mantiene unida a la pareja... Hablé y escuché. Y eso me encantó. 



    Extraje una conclusión, o tal vez la reafirmé, a mi salida de Montilla en la noche del viernes, y es que, con independencia de hasta dónde pueda llegar Jana, me siento en conexión plena con quienes ya la han conocido, porque han disfrutado leyendo lo que yo he disfrutado escribiendo, porque he conseguido que reaccionen tal y como yo lo pretendía. Y creo que no hay nada más bonito y reconfortante que eso. 


Con Sole Raya (Librería Nobel)

    Gracias una vez más, Sole Raya, por organizar este evento con tanto mimo y entusiasmo, por leer la novela y dedicarme esa crítica de ella que tanto me ayuda, y por tus palabras de apoyo y de ánimo para que siga en este mundillo poniendo letras sobre un papel (o sobre una pantalla). 
   
Gracias a quienes me habéis dado ya ese voto de confianza y, por supuesto, a quienes tenéis intención de dármelo en algún momento, y a quienes me arropasteis el viernes en La casa del Inca Garcilaso escuchándome y compartiendo vuestras impresiones conmigo. Fue todo un placer. ¡Os amenazo con volver! :)


   


 
 Un beso.
 
¡Por mi Jana, por las alegrías que me está dando el haberle dado vida!

17 nov 2014

PRESENTACIÓN DE "¿A QUÉ LLAMAS TÚ AMOR?" EN MADRID. CRÓNICA.




   He estado un buen rato planteándome cómo enfocar esta crónica, si contaros el hilo de acontecimientos que se fueron sucediendo, como quien narra una película grabada, u os contaba mis impresiones, mis sentimientos, lo que yo vi. Creo que lo primero ya lo ha hecho alguno por ahí, así es que prefiero volcar aquí cómo me sentí, las sensaciones que tuve, las emociones de un fin de semana muy completo que me han dejado con una resaca que contrarresta el resfriado y la afonía parcial que me traído de Madrid :)


  Las puestas de largo siempre marcan, las primeras veces en las que se hace cualquier cosa también, aunque yo estoy convencida de que siempre hay algún detalle que hace que todas las que puedan venir detrás también sean especiales, sin lugar a dudas. La de Madrid era la presentación literaria, la que prometía reunir en una misma sala a lector@s, bloguer@s y facesbooker@s en mayor medida, la que me permitiría dar un abrazo a quienes siempre veo como una imagen estática en un cuadradito a la izquierda de un comentario, de un estado, de un post. Y a quienes deseaba ver sonreír, gesticular, hablar con voz propia para sentirlos vivos, más vivos aún de lo que ya los veo a través de la pantalla de un ordenador. Y así fue. Me sentí como en casa, entre amigos, con un aura de cariño a mi alrededor que ya me sorprendió desde que por la mañana comencé a ver el anuncio de mi presentación compartido unas cuantas veces por la red, alentando a los amigos madrileños a compartir ese momento conmigo, con nosotras, y decenas de comentarios y mensajes sucediéndose con buenos deseos de éxito y de disfrutar del momento. 

   Todo fue muy rápido. Las horas dedicadas a la planificación del evento, a los intentos de aprenderme un discurso en el que pretendía conjugar lo que me mueve al escribir, el trasfondo que impera en esta historia y que quería transmitir a través de ella, mi visión particular del amor y de las relaciones de pareja tras reflexiones de larguísima duración a lo largo de mi vida, además de un breve resumen que pusiera en antecedentes a los futuros lectores de lo que van a encontrar en la novela se redujeron a un paso del tiempo fugaz, en un ambiente y en una compañía tan agradable que terminó en un suspiro. Vi rostros que esperaba encontrar allí, eché en falta algunos que me habría encantado conocer o volver a ver y tuve la suerte de disfrutar de otros que no sabía que llegarían, al margen de la satisfacción que me supuso ver cómo algunos de quienes visitaban el Fnac por algún otro motivo se detenía a escuchar durante un rato al pasar frente a nosotras. 
 
Ana Coto, editora de Palabras de Agua y escritora.
  
    Qué deciros de quienes me acompañaron en la mesa. Un placer y un honor contar con ellas. Compañeras de letras y amigas con las que comencé a charlar al segundo de encontrarnos como si nos hubieramos visto decenas de veces antes personalmente. Al igual que con otr@s amig@s con los que pude burlar por fin la pantalla del ordenador para vernos cara a cara y charlar por un buen rato. 

Mayte Esteba, escritora.
   Saludé, abracé, besé, agradecí, sonreí y reí. Dejé que Mayte Esteban y Ana Coto hablaran de mi novela y de mí y conté lo que quería contar con más temple del que pensaba. Leí el primer capítulo de la novela emocionada por volver a adentrarme por unos minutos en la piel de Jana, una protagonista que me ha hecho disfrutar al darle vida y que estoy segura de que lo seguirá haciendo tras conocer a quienes se decidan a darle la bienvenida; una protagonista nacida de mis entrañas a la que echaba de menos. Y traté de contestar a cuanto me preguntaron, basándome en mis propias creencias, en mi forma de pensar y de sentir, en mi manera particular de entender la literatura y esta experiencia que estoy viviendo. 

  Me ha encantado leer por ahí más de un comentario que muestra el sentimiento de haber pasado una buena tarde, de haber disfrutado del encuentro, de la presentación, de habernos conocido. Eso es lo que me vale. Esa era la intención. 

   Llegué a casa con resaca. Me habría gustado compartir más tiempo con quienes estuvieron allí, pero a veces las dosis pequeñas te dejan con mejor sabor de boca, con ganas de más. Y así estoy. Deseando repetir experiencia, deseando seguir bebiendo de las emociones que me brinda una aventura que no me explicó bien cómo empezó ni sé cómo ni cuándo acabará, pero que disfrutaré a tope mientras dure. 

 Con Juan de Dios Garduño y Ana Coto, editores de Palabras de Agua, y Ana Belén Rodríguez y Teresa Hernández, esritoras.



Con Lidia Casado, blog Juntando más letras.
Con Alberto González, amigo y lector sub-cero de esta novela.

Con Yolanda, Contxi, Espe y Pepe Hervás, reseñistas de Ciao! y blogueros.

   

Con Rafael R. Costa, escritor.

23 sept 2014

¡¡NACE UNA NUEVA OBRA!!

   Hay cosas que no se pueden prever. Nos empeñamos en planificarlo todo, sin querer ser conscientes de que la vida muchas veces marca su propio rumbo y que las casualidades, las circunstancias que nos rodean y alguna que otra fuerza oculta que no sabemos de dónde sale nos impulsan a elegir un camino que puede ser, para nuestra sorpresa, el acertado.
   No voy a explicar cómo surgió todo esto, eso lo dejo para más adelante. Hoy solo quiero manifestar mi alegría, mi entusiasmo, mi satisfacción por el trabajo hecho, mi estado de agitación ante esta nueva aventura que empieza (bueno…, que empieza de forma pública, porque para mí ya comenzó hace nueve meses, como un embarazo en toda regla, jaja). Hoy solo quiero expresar mi propia sorpresa por el devenir de los acontecimientos y por el hecho de verme con una nueva novela próxima a publicarse a tan solo cinco meses de haber dado luz a Los colores de una vida gris. Los entendidos en este mundo literario tal vez me digan que no he hecho bien, que debería haber espaciado el nacimiento entre una y otra. ¡¡Pero oiga, una no siempre se queda embarazada por voluntad propia, los accidentes ocurren y yo en esta parcela de mi vida, a la que me dedico por mera afición y sin estratagemas, estoy dispuesta a dejarme accidentar si con ello disfruto como lo estoy haciendo ahora!! Y lo que tenga que venir, vendrá.

   Me siento pletórica por haber gozado de la confianza de Editorial Palabras de Agua para esta andadura y debo decir que, hasta el momento, ha sido un auténtico placer trabajar con ellos, porque me he sentido parte integrante de su familia en sentido amplio, profesional y hasta personal, brindándome la oportunidad de participar activamente en los detalles que trascienden a la propia historia de la que soy autora.
   Y me siento pletórica además porque tengo la sensación de estar ofreciéndoos algo que merece la pena. La humildad siempre ha sido una máxima en mi vida, pero el perfeccionismo también, y siento en mi fuero interno que no habría sido capaz de sacar a la luz esta nueva historia si no pensara que es digna de estar ahí. Aunque seréis vosotros, por supuesto, los que terminéis confirmando si estoy en lo cierto o me equivoco, cosa que asumiré como ya he asumido algunas otras que me han ayudado a seguir aprendiendo y mejorando.

   ¿A qué llamas tú amor? es una novela de Ficción erótica. Pero quienes me conocéis o habéis leído cualquier historia (larga o corta) de las que ya he publicado antes a través de cualquier medio, sabréis que hay ciertos elementos en cada una de ellas de los que, hoy por hoy, yo no podría prescindir: sentimientos, emociones y, sobre todo y ante todo, reflexión. Y todos ellos están muy presentes en esta nueva obra, porque forman parte de mí y de mi manera de entender la literatura y practicarla. ¿A qué llamas tú amor? es una novela intimista de corte erótico que va mucho más allá del sexo o del erotismo. Es una novela con trasfondo, con una historia de base que te removerá y te hará plantearte más de una cuestión a nivel personal y de pareja. No podría ser de otra forma. Porque yo solo concibo escribir erótica si es el sexo el que está a merced de la historia, que para mí es lo que realmente importa, y no al revés; con mis máximos respetos hacia quienes lo hacen, yo personalmente no me sentiría cómoda escribiendo una historia vacía que solo sirviera de excusa a las “escenas de cama”. Cuestión de gustos, nada más. O tal vez de estilo propio.
   Espero que os guste. Y espero que la forma en que está escrita permita a cualquier lector o lectora acercarse a ella y disfrutarla. Aunque no sea simpatizante de este género.

   ¡¡Ya me contaréis, guap@s mí@s!! Mil gracias por acompañarme una vez más!!

Lecturas 2018.

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