Mostrando entradas con la etiqueta relatos de mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relatos de mujer. Mostrar todas las entradas

17 feb 2015

RELATO: "CADENAS DE AMOR".

   No puedo soportarlo más. Este conflicto de emociones que albergo dentro me está matando y no me deja pensar con claridad. Unas pugnan por sitiar mi mente al tiempo que otras buscan liberarme. Y no sé por cuál de ellas abogar. ¡¿Cómo puede un alma blanca disfrazarse de diablo cada noche?! ¡¿Cómo puede confundirme hasta dudar si soy víctima o culpable de lo que dice sentir?! ¡¿Cómo puede confluir amor y miedo con exacta intensidad…, por él, hacia él?!
   Me esfuerzo por insertarlo en un patrón que me permita darle nombre, calificarlo para obrar en consecuencia y decidir si huyo o permanezco unida a él,  si afronto de una vez por todas el desgarro de la despedida o... si sigo padeciendo el dolor físico y moral que me tortura al someterme a su placer... Me quiebra. Este dolor me quiebra aunque su amor lo endulce, aunque un aura de libertad me envuelva, aunque llegue a desvivirse por pintar de dicha cada uno de los minutos cotidianos en los que el sexo no ha lugar. 
   La vergüenza me atormenta, me humilla mostrar las señales de un dominio que su propia cobardía achacaría a un placer mutuo ante quien ose preguntar..., cuando es su ser el que se excita y se perturba,  su rostro el que prende y se desencaja, su delirio el que lo transmuta en un ente extraño que burla a su raciocinio y a su propia voluntad hasta poseerme como una bestia al observar mi desnudez.
   Me embarga el miedo de no saber hasta dónde llegará... y el amor al comprender que no pretende hacerme daño, que es su libido desbocada la que ordena sin piedad. Miedo a perderlo si no me presto, temor a sus represalias… Y amor al apreciar esa felicidad inocente que irradia cuando me fuerza, me inmoviliza y viola mi capacidad de obrar, aunque mezclado con el asco de mí misma que me asola al saberme objeto de su locura, un simple y vulgar objeto de su depravación.
   Callo y me cuestiono cuáles son los límites de la dignidad y cuánto puede esta devaluarse en nombre de algo tan sagrado como el amor. Y cómo ha de alcanzarse un equilibrio entre ambas fuerzas cuando resulta imposible medirlas por igual, cuando a una la rige la mente y a la otra el corazón, con escalas diferentes y sin conversión posible.
   Atesoro mi secreto y mis pupilas deslucen a medida que escasean los encuentros plácidos de antaño. ¡¿Por qué nada puede ser perfecto?! ¡¿Por qué los príncipes azules tienden a decolorarse con el paso de los años?! ¡¿Por qué la vida es tan injusta que te obliga a elegir sabiendo que ninguno de los caminos será completo?!
   Acudo a mi cita contigo para tomar café. Sabes que me estoy ahogando pero no por qué y a mí me falta el valor para delatarme, para soltar un lastre que dejaría mi boca abrasada como tengo el alma. Alcanzas mis manos y las aproximas a ti en un gesto inocente de cariño y compasión. Y entonces lo ves. Te percatas de las marcas que circundan mis muñecas como serpientes amoratadas incrustadas en mi piel. Nuestras miradas se buscan con sagacidad; la mía se inunda de abatimiento y la tuya inquiere  la respuesta a una pregunta que tus labios temen formular, pero que tus ojos dibujan al aire con una grafía impecable: "¿Consientes?".
   Mis párpados se desploman ante la disyuntiva. Me encojo de hombros y solo lloro.
   No sé qué contestar.

11 sept 2012

RESEÑA EN EL BLOG "DE TINTA EN VENA"

   


   Como en una montaña rusa de emociones.
   Así se ha sentido Carmina durante la lectura de este libro y así es como yo me siento desde hace ya unos cuantos meses: entre el sentido común que tiende a bajarme de las alturas atraído por la fuerza gravitatoria  que me lleva de vuelta a tierra y las palabras de blogueras maravillosas que, como Carmina, me elevan en volandas de vez en cuando hasta tocar esas nubes de algodón que te engullen como paso previo al Paraiso; entre la racionalidad de la vigilia que te hace ubicar los obstáculos sin contemplaciones y lo etéreo de los sueños que con un sola ráfaga son capaces de pintarte el mundo de un dulce color pastel hasta creerte capaz de comértelo por entero. Mis emociones fluctuando entre un punto y otro mientras mi mente hace un esfuerzo sobrehumano por mantenerse en el punto de equilibrio para que ni la euforia ni la decepción me jueguen una mala pasada. 

   Fueron muchos los pensamientos que cruzaron mi mente tras leer esta reseña, muchos los minutos que permanecí sola ante la pantalla del ordenador, con la vista puesta en un punto indefinido al tiempo que elucubraba y me dejaba llevar por lo que sentía y que ahora no sé bien cómo expresar (¡envidio la capacidad de mis niñas para manifestar lo que sienten con tanta facilidad!), tal vez una mezcla de alegría inmensa, de mucho orgullo y un resquicio de pena por no poder darles, como cualquier madre, todo lo mejor, todo lo que según muchos se merecerían tener. 

   Yo no pensaba llegar hasta aquí, o más que llegar hasta aquí... digamos que conseguir lo que he conseguido. Hay muchas formas de hablar positivamente de un libro, de recomendarlo incluso para su lectura: puedes decir que te ha gustado sin más, que su trama es interesante y atractiva, que sorprende, que empatizas muy bien con sus personajes o que sigue un buen hilo argumental, y todas ellas serán sin duda valoraciones muy favorables. Pero cuando manifiestan todo eso y que tus relatos han conseguido además  tocar el corazón, dejarles con la boca abierta..., cuando confiesan la duda de si serán capaz de devolverte todo lo que tú has conseguido aportarles a través de estas vivencias o cuando te percatas de que llaman a las protagonistas por su nombre como si se tratara de buenas amigas, convirtiéndolas en mujeres de carne y hueso que parecen haber traspasado el papel... no puedo dejar de pensar y admitir que jamás, repito, jamás, creí que llegaría a remover los sentimientos y las emociones de lectores como ella en la medida en que lo he hecho y eso es para mí uno de esos sueños de los que no me gustaría despertar, uno de esos sueños que te pintan el mundo de color pastel. Porque nunca me lo propuse, nunca me lo planteé de forma expresa, nunca lo perseguí, tan sólo me dejé llevar por la visión de cuanto me rodeaba, por lo que surgió tal vez de manera casual, por lo que el cuerpo me pedía hacer en aquel momento de mi vida y por la ilusión siempre presente de hacerlo bien además. 

   Me encantaría que mucha gente pudiera conocerlas, pero como suele decirse cuando se habla de amigos, los prefiero pocos y muy buenos que muchos y distantes, y a ser posible que traben con ellas una amistad que perdure el mayor tiempo posible. En este caso, estoy convencida de que ellas a Carmina no la olvidarán jamás. 

Muchísimas gracias por acojerlas así!!



   Como siempre, podéis leer la reseña completa, si es que no lo habéis hecho, pinchando en el siguiente enlace: Blog De tinta en vena.

Lecturas 2018.

Estamos en GOODREADS

Estamos en GOODREADS
Pincha en la imagen.

Blog Archive

Audio relatos

Con la tecnología de Blogger.

Blogroll

Seguidores