Ayer publicaba en este espacio una entrada en la que valoraba la buena iniciativa del blog AventArte en pro de la difusión, no sólo de los autores noveles y de sus obras, sino además, de las reseñas que de ellas han hecho otros blogs literarios que también van a tener allí, a través del concurso convocado, la posibilidad de seguir dándose a conocer entre los lectores y seguidores de la blogosfera literaria. Todo un ejemplo de buen hacer y de respeto por lo ajeno.
Como contrapunto, tal vez tratando de buscar un equilibrio que en este caso resulta patético además de odioso, otro blog se dedica a practicar justo lo contrario: a pisar el trabajo y el esfuerzo ajeno, y a burlarse de la buena fe de los autores que desean conseguir a duras penas la difusión de una obra que les ha costado tiempo y empeño escribir.
Estamos cansados de que determinados parásitos se lucren o se beneficien, a nivel personal, a costa de los demás. Me parece, además de ilegal, una total y absoluta inmoralidad.
No voy a ahondar más en esta cuestión porque todos sabemos de sobra de quien hablamos. Y sabremos muy rápidamente de quien se hablará en un futuro en el caso de que este tipo de acciones se sigan produciendo, porque tanto las buenas como las malas noticias corren como la pólvora por la red.
Me sumo a un comentario de Offuscatio (Livros y más libros) en su propio blog. Por encima de todo, sigamos hablando de literatura, de la forma más honesta posible –añadiría yo-, porque ése es el verdadero fin para el que se ha creado este blog.