Mostrando entradas con la etiqueta vacaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vacaciones. Mostrar todas las entradas

3 jul 2015

VACACIONES... NOVEDOSAS.



   Todos los años, llegada esta fecha, tenía bastante claro a dónde iría y cómo planificaría y organizaría el tiempo de este mes tan preciado en que las obligaciones profesionales brillan por su ausencia. Menos este. Es la primera vez que afronto este merecido (igual no está bien que yo lo diga, pero es que de verdad me lo merezco, jaja) descanso sin tener ni la más mínima idea de lo que haré, dónde, cuándo y cómo. Vosotros diréis que eso va implícito en el significado del término "vacaciones", lo cual se traduce en dejarse llevar sin pensar, improvisándolo todo y sin reloj que marque las horas, sintiéndose libre como el viento y haciendo en cada minuto lo que nos dé la real gana. Pero es que... ¡una no se descuadricula tan fácilmente, oiga!, ¡no abandona así como así ese tic nervioso de mirar el reloj hasta gastarlo! y, sobre todo, ¡no destierra de su cabeza el chip de aprovechar el tiempo al máximo para poder hacer... no las dos cosas que ya sabemos que las mujeres podemos hacer a la vez, no, sino las muuuuúltiples cosas que hacemos con conocimiento de causa y las que hacemos de forma mecánica al tiempo que la mente anticipa -concienzuda y concentrada- todas las que hará después! (Buff... me canso de solo pensarlo).

   ¡Qué miedo me da ir a la aventura! ¿Y si no les saco rendimiento? ¿Y si se me acaban y me parece no haberlas tenido? ¿Y si me acostumbro a hacer la vaga y luego no hay quien vuelva a ponerme riendas? ¿Y si empiezo a decir: "bah... pero si hay tiempo de sobra", y al final no haga na de na? ¿Y si pierdo el interés por mis aficiones actuales y ya no vuelvo? ¿Y si a falta de un escenario vacacional apropiado no me desestreso? ¿Y si a partir de mañana voy "errante y sin rumbo, cansada y vencida" (como aquella canción flamenca "pelín nonaina" que yo escuchaba de joven), me pierdo y ya no me encuentro?

   ¿Veis? Hasta ansiedad me está entrando de pensar en todo esto y es que... estas vacaciones van a ser un tanto novedosas. Dicen que en la variedad está el gusto, pero me da a mí que ese refrán no encaja mucho aquí.

   En fin..., que no sé qué será de mi vida a partir de ya, qué rumbo tomará, qué actividades emprenderá y cuáles abandonará... Así es que os pido por favor que si me veis por ahí más perdida que Wally entre la afición del Athletic, me rescatéis y me hagáis una cura de memoria para recobrar la normalidad, que al final igual hasta añoro mi existencia de "motera vital todoterreno" que ahora mismo estoy deseandito de abandonar :)

   Felices vacaciones!! Feliz descanso!!
   Nos vemos a la vuelta... (Si vuelvo, jeje).

10 jul 2013

VACACIONES




  Éste es el camino que me llevará a un lugar tranquilo donde descansar. Tal vez no sea tan paradisíaco como éste, pero no siempre lo que tiene una mejor apariencia es lo más conveniente o lo más eficaz. Nuestra mente es la que debe apreciarlo como el lugar más maravilloso del mundo, y la mía a día de hoy reclama desconectar sin importarle dónde, aunque sí en compañía de quién. 
  Serán apenas unos días, pero suficientes como para apartar lo que ha estado absorbiendo una gran parte de mí en estos largos meses pasados, suficientes como para dejar reposar mis pensamientos -como las buenas novelas- el tiempo justo que me permita adquirir una nueva perspectiva, nuevos ángulos de visión que confirmen que estaba en lo cierto o que, por el contrario, me hagan apreciar los errores que antes no vi y me hagan tomar conciencia de si debo rectificar el camino recorrido o el que queda por recorrer. Apenas unos días, pero suficientes como para ser consciente de que el mundo nos brinda infinitas posibilidades de disfrute, multitud de pequeñas situaciones y experiencias que también conforman la felicidad anhelada además de lo que ya venimos ejerciendo habitualmente con monopolio absoluto. Y distancia. Porque a veces observamos las cosas tan de cerca que nuestro campo de visión se pierde detalles importantísimos de sus contornos, de sus límites y de todo aquello que las rodea, arrebatándonos una información demasiado valiosa a la hora de replantearnos la vida como para dejarla pasar. Debemos ser anchos de miras, sobre todo y ante todo; si no conocemos palmo a palmo el terreno que pisamos, difícilmente podremos alcanzar la lejanía a la que aspiramos. Sin contar con que de vez en cuando es necesario hacer un alto para llenar los pulmones de oxígeno y retomar la carrera de fondo con un ímpetu renovado. 

   A lo largo de este pequeño paréntesis me he propuesto firmemente: 

Virar el rumbo de mi embarcación dejando que sea mi subconsciente libre quien me guíe.
Atracar en puertos diferentes a los que siempre piso y ya conozco hasta la saciedad.
Contar con la compañía de quienes me quieren y dedicarles el tiempo que merecen.
Admirar todo aquello que se cruce en mi camino y disfrutar de ello como si fuera a desaparecer mañana.
Canalizar mis emociones de forma positiva para revitalizar el alma y el corazón.
Ignorar mi conciencia cuando se empeñe en recordarme lo que tengo pendiente de conseguir.
Olvidarme de las imposiciones propias y ajenas que me atan en mayor medida de lo que pretendo.
Negar importancia a lo que ahora parece ser el centro de mi Universo; estoy segura de que no es así.
Estrechar los vínculos con quienes me han demostrado que de verdad están ahí brindándome su apoyo.
Silenciar las voces que me indiquen un camino que me lleva a actuar en contra de lo que siento.

   Espero poder cumplir este decálogo vacacional. Disfrutad también del vuestro.

   Un beso para todos y hasta la vuelta!!


13 jul 2012

TIEMPO DE PROFUNDAS REFLEXIONES.

   Vacaciones. Tiempo de cambiar de aires, de desconectar, de romper con la rutina, de parar el carro y dedicarse a pensar, a reflexionar, a analizar, valorar y sopesar muchos aspectos en los que hemos estado inviertiendo parte de nuestro tiempo y de nuestro esfuerzo, y hacer balance del resultado para decidir, si resulta posible, si merece la pena continuar.

   Nunca he querido hacer de la escritura un modo de vida, una necesidad de la que no pueda prescindir, porque considero que todo aquello que se convierte en algo que nos hace ser dependientes, nos esclaviza, por mucho placer que nos reporte. Y yo no quiero ser esclava de nada ni de nadie. Quiero apreciar y disfrutar de todos los matices posibles de esta vida que nos ha tocado vivir y, a ser posible, compartirlos con quienes tengo a mi alrededor. Pero un gran defecto, o una gran virtud -según se mire-, me ha acompañado siempre, y es el perfeccionismo con que me gusta hacer las cosas, por no mencionar otra máxima en mi vida que me "autoobliga" a seguir adelante y que se repite dentro de mí como un eco incansable: "Lo que se empieza, se termina, nunca se abandona". Pero, ¿cuándo acaba esta experiencia? ¿En qué momento debo soltar las manos de "mis niñas" para que caminen solas hasta... quién sabe dónde? Eso es lo que no sé. Y eso es precisamente lo que debo dilucidar.

   Todo el mundo tiene sueños. Yo también. Pero la parte racional de mi cerebro siempre ha ocupado bastante más de la mitad de su volumen y eso me ha permitido, y me sigue permitiendo, tener los pies en la tierra y la cabeza fría, muy fría. Y despierta. Lo suficientemente despierta como para analizar con realismo cualquier mínimo detalle que surja en torno al libro, cualquier actitud hacia él, y extraer conclusiones, de forma continua y permanente. 

   En este año y pico de andadura he aprendido muchísimo (aunque siento que aún me queda un infinidad de cosas por aprender) del mundo literario, de las redes sociales, de los lectores, de los bloguers, de los seguidores de un blog...Y he podido apreciar muchas cosas y sacar en claro otras tantas, pero que unidas me llevan a la confusión. Hasta ahora he visto publicadas casi una treintena de reseñas excepcionales que me han emocionado, que me han hecho estar segura de que estos relatos merecía la pena compartirlos. Tal vez estas críticas hayan sido las que me han dado la fuerza y el ánimo suficiente para llegar hasta aquí. De haber recibido valoraciones mediocres o negativas, mi mente realista hubiera admitido sin rubor y sin dilación que el camino había terminado y no hubiera dudado en dar esta bonita vivencia por concluída. Pero son ellas y ellos, quienes están detrás de esas palabras vertidas en un papel o en la pantalla de un blog, las que hacen que me resista en el fondo a abandonar el empeño de llegar más lejos, de que estas historias tengan un alcance mayor. Sin embargo, en estos momentos en que la incertidumbre asola mi cabeza, tengo la sensación de haber llegado a un callejón sin salida con un alcance mayor de lo que supone la red. Es conocido en la blogosfera, las críticas son excepcionales, pero muchos aún tienen miedo a leerlo, se resiten a enfrentarse a él por desgana, por preferencias alternativas (muy respetables), por menosprecio al ser autoeditado o por ciertos prejuicios (en relación a su género y temática) muy difíciles de superar y de vencer (en la mayoría de los casos). 

  En este tiempo ha ocurrido de todo: amigos que lo han leído porque me conocían, blogs que lo pidieron a la editorial para reseñarlo, blogs que me lo pidieron personalmente y que han terminado por leerlo o no, blogs a los que yo se le ofrecí y que accedieron gustosos, disfrutando de él en algunos casos o dando preferencia a otras lecturas en otros (cosa que no me produce emociones negativas por comprensibles), blogs a los que les tocó en algún sorteo junto a una alegría evidente por su parte, o por el contrario, con el lamento encubierto por no estar en la línea de sus preferencias de lectura. Incluso creo poder asegurar que también existe quien está en la tesitura de haberlo leído y no saber muy bien lo que aportar de nuevo a sus seguidores con respecto a él. He contestado entrevistas, algún que otro programa de radio y he luchado con la editorial y los medios por que éste sea accesible. Y ahora me pregunto, haciendo un balance del esfuerzo invertido y a la vista de las circunstancias en contra que lo rodean (género, temática, autoedición, ideas preconcebidas...): ¿Seguimos o paramos? Y esta pregunta que me hago es válida tanto para "Ellas" como para el blog. ¿Seguimos escribiendo en éste último para ese puñado de amigos que siempre me acompaña de forma incondicional o reservamos los esfuerzos para invertirlos en mejores empresas?

  Espero que la calma, el sol, la playa, la piscina, la familia y los buenos amigos me den las respuestas. Y por supuesto mi mente racional, realista y "antiutópica".

  Mientras tanto, mil gracias de corazón a quienes creísteis en mí y en las posibilidades de este proyecto. Sin vosotros, nada hubiera sido igual. 

Lecturas 2018.

Estamos en GOODREADS

Estamos en GOODREADS
Pincha en la imagen.

Blog Archive

Audio relatos

Con la tecnología de Blogger.

Blogroll

Seguidores