25 mar. 2014

"LOS COLORES DE UNA VIDA GRIS": AGRADECIMIENTOS.


  Ya está gestada. Ya está lista. El botón de “PUBLICAR” me espera con los brazos abiertos y entonces será vuestra. Han sido seis años los transcurridos desde que el germen inicial comenzara a crecer en mi mente hasta poner definitivamente la palabra FIN, después de una interrupción larga para hacer hueco a los relatos y algunas otras más pequeñas por avatares del tiempo, de los cambios de enfoque, de la búsqueda de su perfección a nivel personal y a través de esos pequeños –pero importantes- detalles de mis queridísimos lectores cero que me han aportado matices que yo, al conocer sobradamente la trama, había dejado escapar.
  Los últimos tres años han sido los más intensos, los que me han reportado una experiencia más profunda a nivel literario, vital, emocional…, los que me han hecho enfrentarme a lo desconocido y en los que por tanto, y a pesar de mi fuerte empeño personal por seguir adelante, más he necesitado de gente guapa que me ayudara y que me animara, que me aportara su granito de arena con la mayor y mejor voluntad del mundo. Y es a ellos a quienes van dirigidos los agradecimientos que he incluido al final de la novela, a todos aquellos que he sentido cerca a los largo de todo este tiempo, a quienes han vivido conmigo esta experiencia literaria de tres años con sus buenos y no tan buenos momentos, tanto la andadura de “Ellas También Viven” como la gestación y el parto de mi primera novela “Los colores de una vida gris”.

Decir que estoy emocionada sobra, creo que resulta obvio.
Va por vosotros.



      AGRADECIMIENTOS

  Esta novela comenzó a gestarse hace algo más de seis años, cuando yo aún no había tomado contacto directo con este mundo literario tan complejo y bonito a la vez. Quiso la suerte, o el destino tal vez, que mis «Relatos de Mujer» se cruzaran en su camino y tomaran la delantera irrumpiendo en él, abriendo puertas y brindándome la oportunidad de conocer gente maravillosa con una afición común sobresaliendo por encima de todas las demás: la lectura y la escritura. En aquel marzo de 2011 en que «Ellas También Viven» vio la luz comenzó para mí una experiencia única a nivel personal y un aprendizaje intensivo a nivel literario, hasta el punto de afirmar que «Los colores de una vida gris» sería radicalmente distinta si «mis niñas» no me hubieran cogido de la mano previamente para absorber conocimientos de los que antes carecía, siendo consciente de que el proceso de aprendizaje no terminará nunca.

  No quiero limitar mis agradecimientos a quienes han formado parte en la creación de esta novela, sino a todos aquellos que en mayor o menor medida han influido en mi vida desde que comencé mi corta andadura literaria:

  A mi marido, Alfonso. Porque me ha dado la oportunidad de conocer intensa y profundamente lo que significa amar y ser amada, de degustar la recompensa de no dar nada por perdido, de vivir los avatares de la lucha por los sueños sola y acompañada. Porque me ha hecho sentir maravillosamente bien al compartir conmigo mis proyectos, aportándome la primera crítica de esta novela como lector vivaz y exigente con los entresijos del argumento, debatiendo sobre él y hablándome de sus personajes como si tuvieran vida propia. Por su entusiasmo, su apoyo, su temple y sus buenos consejos. Por estar ahí. Por ser el hombre de mi vida.

  A mis hermanos. Porque con ellos vivo a diario la mejor cara de una familia de la que me siento orgullosa. Porque siempre he recibido de ellos su apoyo incondicional a cuanto he decidido emprender, su ayuda constante, su energía positiva y su alegría por el éxito de mis logros. Porque han sido y siguen siendo un bastión indispensable en mi vida, tanto en los buenos como en los malos momentos. Porque gozan de un optimismo, una vitalidad y una fortaleza que me alcanza siempre como un aura que me hace sentir segura.

  A mis hijos. Porque son lo mejor que me ha pasado en esta vida y los que más sentido le aportan. Porque me han hecho vivir experiencias únicas y sentir emociones indescriptibles. Por hacer alarde de paciencia en más de una ocasión y conocer con creces el significado de palabras o frases como «espera», «ya voy», «un momentito solo», «en cuanto termine este párrafo»…, o algún que otro improperio cuando su interrupción, justificada o no, volatilizaba mi inspiración hasta no se sabía cuándo.

  A mis padres. Porque hicieron que sus hijos fueran su única razón de ser y de existir, construyendo su vida en exclusiva en torno a nosotros. Porque me enseñaron el valor del esfuerzo, del tesón, de la responsabilidad, del trabajo bien hecho, inculcándome ese empeño por terminar todo aquello que decido empezar. Porque han sido partícipes orgullosos de mis conquistas, y todo un ejemplo a imitar.

  A mi gran amiga Pilar Sánchez. Porque su propuesta de escribir «algo» en relación al tema de fondo de uno de mis «Relatos de Mujer» fue la mecha que prendió fuego a lo que estaba oculto en mi interior, provocando una especie de vorágine continuada que terminó en la creación de «Ellas También Viven» y en mi irrupción en este mundo literario. Porque siempre ha sido una de mis «lectoras cero» de todo cuanto he escrito, incluyendo esta novela, de la que recibí su crítica y sus apuntes acertados que me hicieron matizar algún que otro aspecto para mejorarlo. Por su apoyo incondicional y por el afecto que me profesa, y que es recíproco, por supuesto. Por estar ahí siempre que la necesito.

  A mis amigos Marga Ramon y Alberto González. Porque con ellos he sido consciente del alcance de la amistad virtual —en el amplio sentido de la palabra— que proporcionan las redes sociales y que en nada tiene que envidiar a la amistad física, a excepción del placer de charlar de tú a tú, mirándote a los ojos y mostrando tus gestos abiertamente sin necesidad de utilizar esos pequeños emoticonos que expresan la emoción impresa en las palabras escritas. Porque han sido igualmente «lectores cero» de esta novela, aportándome su crítica y su punto de vista a determinadas cuestiones que me han resultado de utilidad para su mejora. Por haber vivido conmigo una buena parte de esta aventura, siendo receptores pacientes de mis inquietudes y consejeros literarios e incluso emocionales en más de una ocasión.

  A Ana Gómez, “Kayena”. Porque además de ser bloguera y excelente crítica literaria, ha demostrado ser una mujer entrañable de la que siempre he recibido una ayuda inestimable cuando la he necesitado. Porque nunca podré olvidar su disposición total y absoluta a convertirse en una de mis madrinas de ceremonia —junto a Almudena Donate— en mi presentación de «Ellas También Viven» en Madrid, así como su forma de hablar de mis relatos y de referirse a mí cada vez que tiene ocasión de hacerlo. Porque no dudó en aceptar ser otra «lectora cero» de esta novela cuando se lo pedí diciéndole que estaba muerta de miedo, ofreciéndome una crítica literaria completísima de lectora voraz con la actitud íntegra, clara y sincera que yo tanto valoro de ella, así como algunos apuntes de extrema utilidad. Porque la siento amiga.

  A las administradoras y a los administradores de blogs literarios que he tenido la ocasión de conocer a raíz de la publicación de mi libro de relatos. Porque les debo en gran parte el hecho de estar aquí, de haber conseguido asomar un poquito la cabeza en este mundo virtual plagado de libros, escritores y lectores. Porque me han demostrado siempre un cariño que trasciende la mera crítica literaria de mi obra, habiendo llegado a entablar con algunas de ellas una relación amistosa muy entrañable. Porque me han tendido la mano desinteresadamente aceptando mis relatos aun siendo una completa desconocida, regalando comentarios de elogio por doquier. Porque les debo mucho.

  A Ellas, a mis niñas, a las protagonistas de mis relatos que tantos halagos han recogido y tantos buenos ratos me han hecho vivir. Porque me han enriquecido muchísimo a nivel literario y personal. Porque han sabido ganarse la admiración de tantísimos lectores, tendiendo una especie de alfombra para hacer más fácil el camino de quienes vinieran detrás.

  A quienes día a día me alientan con sus mejores deseos para seguir adelante.

  Y por último, a dos señoras a las que no tengo el gusto de conocer personalmente, aunque bien me gustaría: Adele y Barbra Streisand. Porque me han prestado su música para hacerme volar, para hacerme sucumbir entre sus notas innumerables veces provocándome un trance de inspiración divina que me ha permitido aislarme del mundo real por un momento y sumergirme con rotundo éxito bajo la piel del personaje cuyas emociones y sentimientos debía transmitir, sintiéndolas formar parte de mí.

  A todos ellos, GRACIAS.


18 mar. 2014

MINI RELATO: "SI TE ME VAS"

   "Deambulo a los pies de tu cama con la mirada perdida, atravesando el vacío, posando mis pupilas sobre las motas de polvo que en el aire bailan luciendo una iridiscencia prestada por el sol, por un rayo de sol tenue filtrado a través de una ventana abierta a un mundo del que reniego. Sujeto los varales gruesos que te cercan para no caerte y los aprieto hasta que el albor de mis nudillos comienza a tornarse púrpura por la rabia contenida, por el dolor intenso que me parte en dos. La oquedad de mi estómago me aprisiona, no puedo respirar. La congoja es tan intensa, tan atenazante, que la siento manar por mis sienes, por mis ojos desorbitados que me resulta imposible cerrar. No puedo dejar de observarte, intentando atisbar un resquicio de energía en tu cuerpo tan pequeño, tan vulnerable, colmado de laxitud. Por un momento miro al cielo e increpo furiosa a la entidad desconocida que osa llevarte cuando fui yo la que te dio la vida, le grito desposeída que me dé una explicación mientras cierro los puños y clavo mis uñas en las palmas de mis manos, impotente de sentirme burlada por un destino cruel que no tiene derecho alguno a arrebatarme el sentido de vivir. Porque eres tú, mi niño, eres tú el que mueve cada segundo de mi existencia, cada gota de sudor vertida para darte lo mejor, cada átomo de aliento exhalado al aire para cuidarte, para hacer de ti el hombre que siempre mereciste ser. 

   Giro mis muñecas y adivino el camino por donde serpentea mi sangre, la que antaño te trajo aquí. La que me sigue dando el hálito de vida que me mantiene. 

   Giro mis muñecas. Y adivino el camino exacto que será amputado si te me vas."
 (Relatos de Mujer - 2014).

12 mar. 2014

ALGO NUEVO ESTÁ AL LLEGAR.

  Tres años han pasado desde que mi primer trabajo viera la luz. Tres años desde mi aterrizaje en un mundo literario que desconocía completamente y cuyos entresijos me han resultado curiosos, interesantes, desconcertantes, motivadores y desalentadores a la vez, casi a partes iguales, diría yo. ¡Bendita ignorancia la de entonces, que me permitió aterrizar por estos lares con la intención de comerme un mundo cuyo bocado es demasiado grande para ser digerido como una quiere, pero que, por contra, me ha hecho disfrutar de una etapa que le ha dado un nuevo valor a mi vida, que la ha enriquecido a nivel cultural, literario y sobre todo personal como jamás lo esperé!

   Ahora soy más consciente que nunca de que esto es una carrera de fondo, y además intensa. Aquí no valen las medias tintas, las medias implicaciones, el querer y no poder. Para avanzar hay que poner toda la carne en el asador literario, hay que dar el máximo de uno mismo. La mediocridad de acción –más que literaria- y la soledad o la pretendida independencia te deja en la cuneta. Porque son demasiados corredores los que circulan por la misma vía exhibiendo no sólo sus facultades físicas trabajadas y, a veces, insuperables, sino también sus estrategias de carrera, que le permiten rentabilizar su esfuerzo al máximo para hacerlo lo más eficaz posible.

   Yo comencé mi andadura a pecho descubierto, con la honestidad por bandera y mi forma de ser y de escribir como herramientas para abrirme paso en este mundo, además de mi esfuerzo, de mi gran esfuerzo personal para absorberlo todo como una esponja y aprender sobre la marcha, sin mucho más bagaje por utilizar. Y así deseo seguir. Porque las muestras de cariño recibidas en este tiempo y las manos tendidas que me han dado la oportunidad de estrechar, y que han tirado de mí a través de sus palabras públicas con respecto a mis relatos cuando yo no era absolutamente nadie (sigo sin serlo), no tienen precio, valen para mí muchísimo más que cualquier éxito literario, que cualquier ranking de ventas en una plataforma de internet, y no quiero alterar el orden de mis prioridades. Tal vez sea porque, como siempre he dicho, nunca me consideré mujer de letras, lo soy de las emociones, de las relaciones humanas, de los sentimientos, de esa psique digna de estudio que nos obliga a reaccionar de formas distintas ante situaciones iguales, y que a mí me fascina observar, analizar, estudiar. Tal vez sea porque no aspiro a que la literatura reemplace a mi labor profesional actual, porque no deseo que su tiempo de dedicación se lo reste en demasía a mi familia y a otro tipo de placeres dignos de ser vividos. Tal vez sea porque valoro sobremanera el hecho de mantener la independencia y la libertad de escribir lo que quiera y como quiera, sin necesidad de tener que venderme a exigencias ajenas a mi propia voluntad, y eso me lo permite el no aspirar a alcanzar la cima a toda costa. Pero hay algo que ya no puedo negar, y es que, a pesar de todo, tengo a la escritura y a la literatura de ficción enganchadas en vena como forma de recrear todo lo que he dicho anteriormente, y aunque me asusta llamarlo adicción, sé que son fuertes y poderosas, y que tendré que darles rienda suelta aunque sea en privado si llega el día en que no pueda sacarlas a la luz, en que no me sea posible compartirlas con vosotros.

   ¡Estoy ilusionada, algo nuevo está al llegar! Pero tengo más miedo que nunca. Porque es un nuevo toro al que me enfrento y no todos se capean igual; porque la plaza es la misma, pero mi faena no. Aunque sé que al menos me invade la satisfacción de haberlo hecho lo mejor posible, lo mejor que sé, y de haber tenido muy presente el respeto que os tengo como lectores exigentes antes de decidir si ofrecéroslo o no. Y he decidido hacerlo.

   Vosotros me diréis. Yo estaré aquí para aceptar vuestra opinión con toda la humildad del mundo.

5 mar. 2014

SANT JORDI BLOGUERO 2014: MI PROPIA HISTORIA


   "Sujeté sus manos entre las mías, rozando su piel con la yema de mis dedos, buscando su mirada esquiva con la que deseaba encontrarme para desentrañar lo que pasaba por su mente, para arrancarle un sentimiento que, posado en sus pupilas, pudiera confirmarme si habíamos llegado al final.
  Lo amaba. Profundamente. Pero la seriedad constante de su rostro y su necesidad de agotar en soledad los minutos y las horas de su vida liberadas al trabajo, eludiendo mi compañía, refugiándose en cualquier rincón que le permitiera pensar hasta lo impensable me invitaban a sentir que su amor por mí se había diluido como la niebla al contacto con el sol. Aunque la sonrisa nostálgica que de vez en cuando me regalaba me hacía seguir dudando si el muro que nos separaba lo había construido yo, lo habíamos forjado nosotros, o tal vez manos ajenas utilizando conflictos -por mí ignorados- a modo de ladrillos sellados por la pena de no poderlos resolver, de no poder escapar de ellos haciendo a su mente escabullirse hacia otros mundos de paz, de alegría, de ilusión. De fantasía plena que le hicieran olvidar su apabullante realidad, aunque sólo fuera por un instante.
  Dos lágrimas resbalando por nuestros rostros se saludaron. Nuestras miradas se abrazaron. Y un aliento cálido manado de nuestras bocas nos acarició los labios, confesándonos en silencio, llevando impresos en él nuestros temores mutuos en ausencia de palabras. Una de sus manos se desprendió de las mías y, tras un segundo, me tendió una rosa blanca bañada en amor, en ternura, en afecto y admiración, guardando entre los pétalos su deseo latente de seguir compartiendo su vida conmigo, por siempre y para siempre. Suspiré. Y la emoción vidrió mis ojos y abrigó mi corazón. Entonces me dije que debía hacerlo volar, sumergirse en paraísos de brumas disipadas, viajar hasta otros mundos repletos de ilusión, vivir historias de final feliz, sentir otra gama de sensaciones más intensas, placenteras y reconfortantes que la emoción amarga que le dañaba el alma. Y adiviné cómo hacerlo, supe que podía transportarlo con la magia de las letras, empujándolo a imbuirse en mis mundos de ficción, que yo conocía tan bien.
  Con todo el amor del mundo, embrujada por el olor de la rosa anclada sobre mi escote, puse un libro entre sus manos y lo empujé hasta su corazón, invitándolo a adentrarse en la historia en él narrada con un halo de esperanza dibujado en mi rostro, con mi deseo sublime de que encontrara entre sus páginas lo que era incapaz de hallar en los capítulos presentes de su vida. Entonces me acarició el pelo y me apretó contra su pecho. Fuerte.
  Aquel 23 de abril lo recordaré siempre. Con un libro y una rosa como sello de nuestro amor, de nuestro mutuo entendimiento, de nuestro afán por hacernos la vida feliz."
-Pilar Muñoz Álamo - 2014-


  En ciertas ocasiones escapo de la tradición para construir mi propia historia. Esta es la mía, la de 2014, la que me invita este año a participar en la iniciativa de Ana Kayena Gómez -Sant Jordi bloguero- que ya much@s conocéis, y cuyas bases de participación detalladas podéis ver en su blogKayena: negro sobre blanco”. 

  Abajo os dejo la portada de la novela negra con la que participo y la sinopsis que figura en contraportada. Y, si todo va según lo previsto, igual os hago llegar un pequeñito regalo junto a él. Pero el tiempo lo dirá.
 

  ¿Y ahora decidme? ¿Vosotr@s también forjáis vuestra propia historia? 


Sinopsis de contraportada:
   En la apacible ciudad de Forshälla, en Finlandia, son hallados varios cadáveres mutilados. Las víctimas parecen no tener nada en conmún, tan solo las horribles marcas de un mismo asesino: una mente perturbada que les arranca los ojos y graba en su cuerpo una letra del abecedario. El comisario Lindmark, encargado de la investigación, sabe que su única opción para resolver el caso es meterse en la piel del asesino. Debe aprender a pensar como él, a sentir como él, a mirar como él y a matar como él. Dame tus ojos es una novela de intriga turbadora cuya inteligente trama arrastra al lector a un mundo hipnótico lleno de amenazas.

  "El argumento es soberbio. Un thriller perfectamente constuido, un mosaico cuyas piezas se van engarzando con una lógica sutil y sorprendente. El libro nos mantiene cautivados y en constante expectación por el próximo golpe, la siguiente inspiración." (La Stampa).




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